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miércoles, 22 de octubre de 2014

La emergencia del Ebola.




http://www.clarin.com/mundo/Medicos-sin-Fronteras-ebola-respuesta-como-terremoto_0_1234676722.html


"Hay que responder al ébola como si fuera un terremoto"



La expansión del mortal virus."Enviar ya a equipos formados para actuar en contextos de contaminación", es la solución para combatir la epidemia, opina José Antonio Bastos, presidente de MSF. "Esto es un cataclismo mundial que requiere que los líderes se lo tomen en serio", considera.

"La ONU ha visto cómo se iba debilitando progresivamente su capacidad de liderazgo. El ejemplo último, absolutamente catastrófico, es el ébola: si la OMS no hubiera suprimido su unidad de respuesta a las emergencias, la reacción del mundo ante la epidemia hubiera sido muy diferente. Espero que en algún momento la ONU haga un ejercicio de reflexión y de búsqueda de responsabilidades", lamenta José Antonio Bastos, médico y presidente de MSF, la ONG que ha liderado la lucha contra el ébola en África.

¿Cuándo dio MSF la alerta?En mayo, cuando la epidemia era de un tamaño normal pero de un comportamiento anormal. Había unos centenares de casos, pero muy dispersos geográficamente en Guinea Conakry, y vimos que eso era muy raro. Entonces ya pedimos a la OMS y a los países occidentales que intervinieran de manera más contundente para hacer lo que MSF, el Ministerio de Salud de Guinea y algunas oficinas de la ONU que había en el país no podíamos hacer solos.

¿Cuál fue la respuesta?La OMS dijo en un comunicado que MSF era alarmista. ¡Ojalá hubiera tenido razón!

¿Qué hay que hacer para detener el ébola?Lo que MSF, la OMS, Cruz Roja y el Centre for Diseases Control de EE.UU. ya hacemos en epidemias pequeñas, pero a una escala mayor para adaptarnos al tamaño de la crisis. Si me dijera cómo acabar con la tuberculosis diría que es imposible, pero con el ébola sabemos de sobras cómo actuar: aislando a los enfermos y a sus contactos y enterrando los cadáveres con mucho cuidado. Es completamente factible detener el ébola, pero la respuesta está siendo tímida en relación a la magnitud del problema.


¿Cuál debe ser el primer paso para evitar que vaya a más?Cuando hubo el terremoto en Haití, los gobiernos, conmovidos por la situación de los haitianos, no solo dieron dinero a las ONGs, también mandaron rápidamente a sus bomberos, excavadoras... Hace tiempo que decimos a los gobiernos occidentales, incluyendo el español, que hay que responder al ébola como lo hacemos tras un terremoto, con una acción contundente que no se consigue financiando ONGs, sino que requiere que los países envíen recursos humanos y materiales, que se hagan cargo directamente de la lucha contra la epidemia. Los gobiernos occidentales tienen unidades entrenadas y equipadas para trabajar en contextos de contaminación química, nuclear y biológica y hacer frente al problema principal, el contagio del personal sanitario. Si estas unidades especializadas de bomberos y del ejército se envían urgentemente al terreno y se ponen a trabajar en la asistencia a los pacientes, en la desinfección y en la gestión de cadáveres, la epidemia se empezará a neutralizar pronto.

¿Por qué no se ha actuado ya en este sentido?Lo hemos explicado a los gobiernos occidentales de los países en los que tenemos presencia. Su respuesta es que lo están estudiando. No se han dado cuenta de la urgencia; que la Unión Europea se haya reunido ahora para decidir una coordinación única es sorprendente, con la información que tenía hace uno o dos meses ya podía haber tomado esa decisión, dándose cuenta que los contagios se duplican cada tres semanas. Cuando se produce un terremoto, a las pocas horas nadie duda en enviar material y efectivos, no entendemos porque aquí no se hace lo mismo. Es un problema muy grave, que crece muy rápidamente y cuyo impacto supera a los 9.000 afectados (oficiales), son centenares de miles las personas que viven en la incertidumbre, el miedo y la falta de alimentos. Falta liderazgo, hay que acelerar. Nosotros actuamos desbordadísimos, esperando que lleguen más equipos. Muchos nos miran preguntando qué se debe hacer, pero en MSF rehusamos que se nos coloque el papel de responsables de resolver este problema, la responsabilidad es de la ONU. Una ONG no puede tener el cometido de solucionar una catástrofe que es una amenaza para la paz y la estabilidad. Esto es un cataclismo mundial que requiere que los líderes se lo tomen en serio.

¿En el mejor de los casos cuándo se podría controlar?Todo son suposiciones porque es una epidemia nueva, pero, a partir de lo que hemos visto en las ultimas semanas, con una respuesta contundente la solución tardaría varios meses; sin una respuesta clara algunos expertos apuntan entre un año o año y medio. En el peor de los casos, el ébola sería endémico, aunque creo que eso no sucederá.

¿Cómo viven las poblaciones de Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona la epidemia?Actualmente tenemos más de 9.000 casos, aunque los expertos dicen que la cifra real es posiblemente el triple. El ébola es una enfermedad muy cruel que mata a los familiares que cuidan a sus enfermos y al personal sanitario que está en contacto con el paciente. Una situación tan fuera de control ha provocado que haya zonas muy amplias de Sierra Leona, también de Liberia y de Guinea, donde los centros médicos no funcionan porque ha muerto un número muy importante de sanitarios y los demás están aterrorizados. Son países que están entre los más pobres del mundo y que antes ya tenían un sistema de salud debilitado, un perfil epidemiológico atroz, con malaria... No tenemos cifras pero, con mucha seguridad, durante la estación de lluvias de este año la mortalidad por malaria, neumonía y diarreas seguro que ha sido altísima, muy superior a la mortalidad por ébola.

Son los efectos colaterales del ébola.

Sí, es la mortalidad indirecta, la población no tienen centros de salud a los que ir. En este momento, en muchas zonas de los tres países, los casos de apendicitis, de heridos por accidentes de coche... no están siendo atendidos. El ébola ha provocado el colapso de los sistema de salud. Y luego sectores amplios de la población sufren la falta de suministros básicos, de alimentos, por el bloqueo del comercio; la desestructuración del tejido social y estatal provoca que haya un riesgo altísimo de violencia descontrolada, al estilo de las bandas armadas después del huracán Katrina. El ébola es como un terremoto que ha desencadenado una crisis humanitaria enorme en países muy pobres.

¿Qué porcentaje de enfermos se ha aislado?Si los expertos dicen que los enfermos reportados son un tercio de la cifra real, en el mejor de los casos estamos en un 33%.

¿MSF es partidaria de repatriar a las personas contagiadas?En primer lugar, por la cultura y ética de MSF, cualquier persona que sale a trabajar a otros país que tenga un problema grave de salud, por razones de humanidad, lo traemos de regreso a casa. Pensamos que los voluntarios de MSF si se contagian de ébola, o meningitis, o lo que sea, tienen derecho a ser repatriados. Por otra parte, si los países quieren tener mano de obra cualificada dispuesta a ir a África hay que garantizar que serán repatriados si se contagian, de lo contrario será muchísimo mas difícil conseguir personal que quiera trabajar allí. Son razones prácticas muy claras para apoyar la repatriación.

¿El ébola puede servir para concienciar al mundo de las otras crisis que sufre África?Creo que sí, creo que va a quedar muy claro que la globalización del mundo no es sólo Facebook o internet, que las enfermedades y la pobreza al final las compartimos todos. ¿Hasta qué punto podemos permitirnos que un país tenga infraestructuras de salud tan débiles, con solo 50 médicos que no pueden controlar el ébola convirtiéndose en una epidemia mundial?

MSF ha alertado en su informe Where is everyone? de la ineficacia de ONGs y agencias de la ONU a la hora de llevar ayuda humanitaria al terreno.El sistema oficial de ayuda humanitaria da la impresión de estar flojeando mucho, las necesidades de millones de seres humanos y lo que el mundo puede ofrecerles no encaja. La demanda de asistencia aumenta pero disminuye la oferta, la respuesta. Es muy cuestionable que el incremento de recursos se haya traducido en más ayuda.

¿Dónde se queda el dinero?El dinero se queda, en muchos casos, en procesos de gestión burocrática y, por otro lado, se ha dispersado en otras acciones. La cultura del mundo humanitario ha cambiado mucho, ha pasado de la acción directa a todo lo contrario, a acometer una diversidad amplísima de objetivos a medio y largo plazo perdiendo mucha eficacia en la respuesta inmediata. El dinero sí que existe, sí que se está utilizando, pero cuando hace un año había 20.000 sursudaneses huyendo de los combates y empezaban a morirse por falta de agua, los equipos de MSF empezaron a preguntar: "Dónde están las ONGs que daban agua antes, dónde están los fondos de los donantes?" Todo estaba en programas de resiliencia, de promoción de derechos de la mujer... Un montón de cosas que son necesarias pero no a costa de quitar la asistencia básica de la ayuda humanitaria, de llevar agua en una situación de emergencia. Creemos que la ayuda de emergencia básica se ha descapitalizado a favor de transferir fondos a iniciativas menos urgentes, que han acabado siendo una prioridad para los actores humanitarios.