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lunes, 13 de enero de 2014

Israel lidera la industria de alta tecnolgía.

 

http://www.clarin.com/opinion/Israel-lidera-industria-clave-tecnologia_0_1064893588.html

Israel lidera la industria clave de alta tecnología


Por Jorge Castro  -  
12/01/14

           
El crecimiento vertiginoso de la plataforma global de computación (“cloud computing”/“la nube”) en los últimos cinco años, revelado por el boom de la telefonía móvil (smartphones), ha modificado la naturaleza de la industria de alta tecnología y les ha otorgado a sus núcleos decisivos -entre ellos, Israel- un poderío cualitativamente superior.
La estructura de costos de la industria de alta tecnología (high tech) cae 20% / 30% por año y en el horizonte de “la nube” se orienta hacia cero (0%). Este fenómeno está acompañado por una expansión revolucionaria del mercado consumidor, constituido por 1.500 millones de compradores (2/3 de ellos en Asia), que pujan por apoderarse de los nuevos modelos, incluso antes de su aparición, abonando primas asombrosas por la novedad.
La aparición de “la nube” implica para Israel que ha dejado atrás su condición de innovador primario (“start-up nation”), dotado de una capacidad extraordinaria de creación de nuevas empresas, pero usualmente de vida efímera, prontas a ser compradas por las grandes firmas estadounidenses (Apple, Cisco, Google, Intel, HP). Ahora se ha convertido en generador de compañías propias de proyección global, lo que ubica a Tel Aviv en el mismo escalón, sólo levemente por debajo de Silicon Valley.
Israel invierte 4,3% del producto en desarrollo científico y tecnológico (I&D), el doble que el promedio de la OCDE (1,8%); y la inversión extranjera en alta tecnología alcanzó a US$ 11.000 millones en los últimos 10 años, dos veces lo obtenido por India, y la mitad de China; y todas las grandes firmas high tech de EE.UU. han trasladado sus laboratorios de investigación y desarrollo al territorio del Estado.

La industria israelí de alta tecnología está centrada en las telecomunicaciones, ante todo en las aplicaciones móviles, y su especialización primordial son las tecnologías vinculadas con la seguridad comunicacional (cyber security).
Este sector reúne a 700 compañías, 1/3 de las cuales integran el Nasdaq (Wall Street), y constituye la punta de lanza de la relevancia de Israel en el mercado mundial. El núcleo del sector es el complejo militar/empresarial y su dispositivo central es la “Unidad 8200”, que concentra institucionalmente el sistema de inteligencia de las Fuerzas de Defensa (IDF).
Todo este complejo, incluyendo la “Unidad 8200”, se ha trasladado ahora al desierto del Neguev, con eje en la Universidad de BerSheva, al lado de Eilat, sobre el Mar Rojo.
El objetivo es convertir a Israel en el líder de la cyber security en el mundo, abarcando en este papel de vanguardia a las industrias adyacentes. “La regla principal de la competitividad es ser el primero en algo”, dice Peter Drucker y Mao agrega: “la única forma de conducir una tendencia es acelerarla”. Esta estrategia de desarrollo lleva a Israel fuera de Medio Oriente, y de su puja constante geopolítica y territorial, y lo inserta en una dimensión global, en la que su pujanza tecnológica deviene instrumento de poder, no para controlar los acontecimientos -tarea imposible- sino para orientarlos, y quizás conducirlos. Esta nueva inserción internacional ofrece para Israel 4 países prioritarios: China, India, Brasil y México, ya no más Europa o EE.UU.
En la política internacional del siglo XXI, el poder no depende del territorio, la población, los arsenales militares o el producto bruto.
La globalización es un sistema de flujos, no de stocks.
De ahí que el poder dependa hoy de la participación que se logre en las tendencias esenciales -los flujos- de la economía global. EE.UU. y China son las dos superpotencias mundiales del siglo, no por la magnitud de sus gastos de defensa, sino por su condición de actores globales, sobre todo en lo que se refiere a la tendencia central del comercio internacional y las inversiones.
Israel también es un actor global, sólo que con 8 millones de habitantes, pero lidera una de las corrientes fundamentales del siglo.

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