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martes, 12 de septiembre de 2017

Guerra irrestricta, guerra civil molecular y guerra híbrida: tres modos de hacer la guerra en el S. XXI.



















por Sebastián Tepedino - especial para Espacio Estratégico.

La guerra es “el más espectacular de los fenómenos sociales”, rezaba la consigna del prestigioso sociólogo y polemólogo francés Gaston Bouthoul. Mucho antes en el tiempo, el llamado “Profeta de la Guerra Estatal” Carl Von Clausewitz en su tratado “Vom Kriege” (De la Guerra) nos ilustraba acerca del gran desorden que representaba la guerra como duelo a gran escala, y la forma geométrica de tratar el reordenamiento en el caos provocado durante el fragor de la batalla. Según el oficial prusiano, cada época presentaba un modo muy particular de entender la guerra, la percepción dependía sobre todo del contexto geográfico, político, económico, tecnológico y psicosocial inserto en la cultura de los pueblos de ese momento. Modernamente, algunos autores creyeron hallar en el pensamiento clausewitziano una connotación traslapada y se han puesto a reinterpretar sus ideas, a realizar elucubradas “exégesis” homologando la espectacularidad en la guerra con la capacidad de muda en sus formas.
En virtud de lo expuesto ut-supra, hoy está muy en boga en el mundo de las Relaciones Internacionales hablar de conceptos tales como “Nuevas Guerras” (Mary Kaldor), “Small Wars” (Robert Tauer et al) “Guerras de la Tercera Especie” (Kalevi Holsti) y “Conflictos o Guerras de Cuarta, Quinta, Sexta y hasta Séptima Generación” (William Lind et al). Empero estas novedosas denominaciones se revelan como amañados recursos teóricos que nos provienen de los botánicos (la manía de clasificar todo). Podemos enunciar, sin hesitaciones, como plataforma de despegue o disparador de todas estas teorías inscritas en la Polemología, un hecho muy puntual: La Caída de bloque comunista soviético y el comienzo de la globalización, he allí que los conflictos aherrojados bajo la órbita bipolar quedan -con el colapso de la URSS- liberados del cerrojo ideológico y eclosionan con furibunda potencia viendo la luz en el nuevo marco situacional del mundo y de los conflictos, aspectos como el componente étnico, el cultural, el tribal y el religioso que antes se encontraban larvados porque el esfuerzo rector que los mantenía adormecidos era el ideológico, que era totalizador.

Ahora bien, es dable preguntarse si el concepto anglosajón de “nuevas guerras” configura una fenomenología totalmente revolucionaria en la polemología o se trata de hábiles argucias retóricas impulsadas para meter proyectos en diversos estamentos estatales y vender doctrina (como sucediera con Lind en el Congreso de los Estados Unidos). Otro interrogante genuino es auscultar si las denominadas “nuevas guerras” son nuevas para todos o si se adaptan sólo a determinadas realidades. Creo honestamente, a título personal, que las “nuevas guerras” sólo son nuevas para los norteamericanos y se ajustan a su propia realidad, porque en nuestras latitudes, nosotros (República Argentina) ya hemos vivido formas no escolásticas de la guerra (Guerra Revolucionaria y Subversiva) con el consabido costo de sangre que ha sido muy difícil de amenguar.

Esta persistente y tenaz mediatización académica del concepto y categoría de “nuevas guerras” desparramadas en todo el mundo libre obedece a intereses políticos y militares de EE.UU. y otros, y estos fenómenos responden a su realidad pero no se ajusta a la realidad de los países latinoamericanos, por ende adoptar las categorizaciones y comprar las posibles soluciones equivale lisa y llanamente a comprar los problemas de otros. Para EE.UU. son nuevas para nosotros no, porque por ejemplo si nos paramos del lado de los Realistas ¿Güemes que era?, un terrorista.

Un breve y somero repaso por los orígenes del concepto de “nuevas guerras” nos remite a los prolegómenos de la caída del muro de Berlín y el colapso del sistema político cerrado comunista en la URSS. Allá por los años 1988/1989 en los pasillos del Cuartel de la Revista del Cuerpo de Marines (Marine Corps Gazette), basado en Quantico, Virginia, William Lind, Gary Wilson, Keith Nightengale y otros oficiales sentaron las bases de un nuevo concepto en el mundo de la Polemología, “la guerra de cuarta generación” (Fourth Generation Warfare) en un artículo intitulado “El cambiante rostro de la guerra: hacia la cuarta generación”. En dicho artículo, no exento de polémicas, se describía lo que sería un cambio de paradigma en la historia de los conflictos, se habla de que la guerra había adquirido visos de una cuarta generación, habiendo pasado anteriormente tres generaciones. A grandes rasgos la teoría de la Guerra De IVta Generación postula lo siguiente:


Primera Generación: Masa (El factor humano constituido principalmente por los soldados)

Segunda Generación: Masa + Potencia De Fuego (Avance de la Masa con fuego amigo o fuego de apoyo de la artillería)

Tercera Generación: Masa + Potencia De Fuego + Movilidad Estratégica (La Masa opera con potencia de fuego en confluencia con la maniobra)
Cuarta Generación: Ideas, Nuevas Tecnologías De La Información y Las Comunicaciones, Redes Sociales

A diferencia de las otras generaciones que se abroquelaban cada una en el estamento táctico y técnico correspondiente, la cuarta generación, extiende su accionar a toda la sociedad tipificada como blanco, y su población, que sin tener arte ni parte será objeto y sujeto de la contienda. Se incrementan las agresiones soterradas propiciadas fundamentalmente por el terrorismo, las amenazas QBN, la proliferación nuclear, el crimen organizado transnacional etc., etc., etc. La teoría de Lind fue sustanciada posteriormente con aportes de Thomas X Hammes y Martin van Creveld que le dieron un vuelco más académico a las ideas. No son pocos los autores que descreen de esta teoría, que la han fustigado duramente dado que entienden que la “4GW” no presenta nada que no haya tenido la guerra desde la noche de los tiempos. Uno de ellos ha sido Antulio Echeverria II. Es decir como dice la Eclesiastés “Nihil Novum Sub Sole” (Nada nuevo bajo el sol). Personalmente, considero interesante el enfoque que le dieron a dicha teoría autores como Hammes y van Creveld, pero también suscribo con la idea de que las teorías de la cuarta generación, especialmente las de la quinta, sexta y séptima generación no aportan nada para el caso, ni tienen mayor sustento intelectual, académico o doctrinario. Muchas de las características “endilgadas” a los conflictos de cuarta generación han existido desde siempre, verbigracia cuando se habla de “lucha en las ciudades”, ella ha existido siempre, sino ¿qué deberíamos pensar cuando Atila y sus salvajes Hunos, los Godos, Gengis Kahn o el Imperio Timúrida con Tamerlán a la cabeza acometían rabiosas cargas e incoaban sus tropelías en las villas y localidades que asolaban?, las agresiones químicas y bacteriológicas ¿qué sucedía cuando en la Edad Media envenenaban los pozos de agua?. Citar todos los ejemplos, ricos, abundantes y vastos en nuestra historia implicarían sumergirnos en un odioso tedio, de resultas de lo cual, mucho de lo que HOY se pondera como verdaderos hallazgos en la metodología de estos conflictos posmodernos han existido desde siempre en la antigüedad, y se replica en este siglo, ergo no tienen nada de nuevo.

Sin embargo, nobleza obliga, podemos aseverar que los conflictos clásicos o convencionales aún en su democracia, no son un relicto de la Posmodernidad, también podemos avizorar que quizás

Lo más nuevo y revolucionario que estas “nuevas amenazas” detentan es la posibilidad de utilizar nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (NTIC's). Los “Guerreros del siglo XXI” son combatientes que en términos tofflerianos, están en la Edad Agraria pero operan con tecnologías de la Edad del Conocimiento, o sea de la primera ola, saltan a la tercera ola de Alvin Toffler, mientras los estados secularizados no pueden superar el traspié de no haber salido de la Edad Industrial.

De entre toda la ubérrima pradera de teorías confusas y pingües negocios que se han hecho y se pretenden hacer con la guerra, hay tres teorías (en rigor de verdad: dos son doctrina y la última una muy interesante teoría) que acaparan la atención y que ayudan a explicar el estado del arte. Ellas son las de la guerra híbrida del Coronel de Infantería de Marina Frank Hoffman, que fue incorporada como doctrina por los manuales de campo del US Army, la guerra irrestricta que es la doctrina de guerra del ejército popular de liberación (EPL) propuestas por dos Coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui, y finalmente la interesante y muy actual teoría de la Guerra Civil Molecular del prolífico ensayista, literato, sociólogo, poeta y periodista alemán Hans Magnus Enzensberger, en suma una doctrina norteamericana, otra China y la última germana, Tres cosmovisiones distintas que pasaremos a desgranar con todo entusiasmo.

TRES MODOS DE HACER LA GUERRA EN EL SIGLO XXI - LA GUERRA IRRESTRICTA: SUS ORÍGENES

Finalizadas las hostilidades entre EE.UU., las potencias de la NATO y la República Federal de Yugoslavia durante la Guerra de Kosovo el 10 de Junio de 1999, en la languidez insospechada de la Posguerra Fría, ingresaría al mundo de la polemología una nueva aproximación al estudio de la guerra que agrietaría el valladar hegemónico de las aulas, a la sazón, detentada por todas las teorías militares anglosajonas, se trataría de una nueva teoría elaborada con aguzada visión oriental que devendría en doctrina militar de las Fuerzas Armadas Chinas: La Guerra Irrestricta.

La Guerra Irrestricta es un concepto militar netamente chino, penetró en el mundo castrense occidental como si de un virus extraño se tratara, apartada de los cánones clásicos-convencionales-tecnológicos y con ribetes realmente sensacionales, resultaba un ensayo intelectual provocador con tintes filosóficos de Confucio, Sun Tzu y Mao Zedong realmente controversiales.

Barrenar todo tipo de reglas es uno de los principios rectores de la Guerra Irrestricta, un conflicto que se mueve en tres dimensiones, una dimensión “militar”, otra dimensión “transmilitar” y una dimensión más “no militar”. la multidimensionalidad desde el punto de vista militar es tal vez el rasgo definitorio más farragoso para dilucidar de parte del pensamiento clásico occidental, pues siendo ése el signo distintivo de esta época, su lógico desprendimiento es el que evidencia la imposibilidad de acordar un concepto coherente de guerra para alentar y centrar los esfuerzos militares. La complejidad y multimodalidad de los escenarios de posguerra fría coadyuvaron a que expertos como Tony Corn acuñaran el concepto de “guerra sobre guerra” y de allí -con especial énfasis tras los luctuosos sucesos del 11-S en el World Trade Center de New York- se desperdigaran una panoplia incontable de tipificaciones y descripciones taxónomicas de la guerra que van desde: La Guerra Asimétrica, Guerra No Convencional, Guerra Irregular, Guerra de Partisanos, Guerra de la Pulga, Guerra de Cuarta y Quinta Generación, Guerra de la Tercera Especie, Guerra de la Cuarta Época, Guerra Intercomunal, Guerra Civil Simétrica No Convencional, Guerra No Trinitaria, Guerra Social, Guerra Neocortical, Guerra de los Tres Bloques, Guerra Entre los Pueblos, Guerra Campamento, Guerra en Red, Super-Insurgencia, Emergencias Complejas, Caos en los Litorales, Guerra Incivil, Guerrilla Global, Eco-Yihad, Guerra de la Información, Guerra de Recursos, Guerra Financiera, Guerra Jurídica, Guerra Cibernética, Guerra Caótica. Muchas de estas categorías se inscriben dentro de los presupuestos de la Guerra Irrestricta de los chinos.

En tal caso parece notarse que la guerra no queda en modo alguno encorsetada en una esfera puramente militar sino que va allende esos límites. Los escenarios polemógenos se han expandido arrebozando las dimensiones de Aire-Tierra y Mar pero llegando a abarcar aristas políticas y culturales, económicas, diplomáticas, psicosociales y psicológicas, además de englobar el campo de la ciencia y la técnica, razón por la cual estas disimiles interacciones de factores hallan reparos para ubicar al factor militar como esfera principal en todos los sentidos.

La Guerra Irrestricta es una categoría de guerra multiforme adaptada al S. XXI; dicha propuesta fue esbozada y definida por Qiao Liang y Wang Xiangsui, dos coroneles del PLA (People's Liberation Army) de la nueva generación de oficiales del Ejército Chino. La obra fue editada con apoyos y promoción de la dirección del EPL (PLA) y se publicó a través de la Casa Editorial Militar en Beijing, posteriormente sería volcada como doctrina de guerra en las FFAA chinas. Antes de su publicación y como parte de la campaña de promoción de la obra, el periódico oficial Zhongguo Qingnian Bao (Juventud China) realizó una laudatoria reseña y una entrevista a Qiao Liang. En ella Liang dio una de las directrices regentes del concepto al señalar que: “...la primera regla de la guerra irrestricta es que no existen reglas, no hay nada prohibido...” inspirado en Sun Tzu que en “el arte de la guerra” señaló “...en el arte de la guerra no hay reglas fijas...” comparando a la guerra con un cauce de agua que no tiene cursos predeterminados. Liang consideró que esta premisa es para los países débiles y que los países fuertes deben avenirse a lo que es su sistema y principios regulatorios. Subrayó que “...las naciones fuertes hacen las reglas mientras que las que están creciendo rompen y explotan algunas....los estados unidos rompen y hacen otras reglas nuevas cuando estas no se ajustan a sus propósitos, pero tienen que observar sus propias reglas o el resto del mundo no confiaría en ellos...”.

Tras los estragos del 11 de Septiembre del 2001 este nuevo concepto alcanzó extensión internacional, pero dada la notoriedad y la faceta controversial de sus contenidos ello también le reportó cierta impopularidad. No tardaron demasiado en encenderse las alarmas en los cenáculos militares estadounidenses; la publicación del EPL fue traducida inmediatamente por el Servicio de Inteligencia de la USAF (Fuerza Aérea de EE.UU.) llegando esta versión a alcanzar las más altas cotas de paranoia al titular la edición como “Guerra Sin Restricciones: El Plan Maestro de China para Destruir América”. El colapso del sistema de seguridad norteamericano convulsionado por haber sido atacado en su centro neurálgico no captó la aguzada visión de Liang y Xiangsui que habían percibido y advertido que la sobredimensionada confianza norteamericana en la tecnología y la consecuente dependencia de ella los volvía vulnerables e incapaces de detectar y definir sus verdaderas amenazas. El 13 de Septiembre del 2001 el diario Ta Kung Pao entrevistó a los dos coroneles que apreciaron: “...Los ataques que tuvieron como blanco a los EE.UU. fueron inhumanos pero no deben ser vistos desde una sola perspectiva. Mientras que en el fuero íntimo, los civiles fallecidos y los heridos fueron víctimas del terrorismo, desde otra óptica también fueron víctimas de la política exterior de EE.UU...” más adelante agregan “...El 11 de Septiembre del 2001 puede constituir el inicio del declinamiento de EE.UU. como superpotencia global...”, concluyendo que “...Los ataques en el WTC revelaron la fragilidad y vulnerabilidad de los Estados Unidos y evidenciaron que esencialmente no está listo para soportar este tipo de ataques, el Sistema Nacional de Misiles de Defensa (NMD) no la puede salvar....”. Lo que Liang y Xiangsui subrayan enfáticamente es que EE.UU. no está preparado para sopesar las consecuencias de estos ataques, que en sus planeamientos equivalen a la Teoría del “Cisne Negro” (baja probabilidad y alto impacto).

Los dos coroneles chinos han avizorado el mundo que estamos viviendo actualmente, complejo, omnidireccional y multimodal, donde las acciones bélicas incoadas no se caracterizan por su franqueza ni por su rectitud en el campo de batalla, sino por sus embozos y por estar -las mismas- teñidas de variados barnices, la acción militar per se ya no es determinante, se ha superado la etapa estrictamente militar, se tiende a emplear métodos vedados por las leyes internacionales, hay un alargamiento del campo de batalla, éste parece abarcar todos los estamentos de la sociedad, todos sus niveles, incluye también el ciberespacio que adquiere vital importancia en la Guerra Irrestricta, pues busca anular “cuellos de botella digitales” (infraestructura vital) de importancia para naciones hipertecnologizadas, ante esto los chinos entienden metafóricamente que EEUU. equivale al “Rey mono atrapado en la Palma de Buda”. Las guerras que hayan experimentado los cambios de tecnología moderna y el sistema de mercado serán lanzadas en las formas más atípicas. A la par que vemos una reducción ostensible en la violencia militar “clásica”, vemos también un incremento progresivo de la violencia política, económica y tecnológica, sin embargo ello no obsta para que se desconozca que la guerra seguirá siendo guerra independientemente de su nivel y formas de violencia, una modificación en su osamenta externa no le impide acatar los principios que le son propios, George Kennan se refería a ellos como “...los principios son un código de conducta, pero no absoluta...” de hecho los principios clásicos parecen tener adosados otros nuevos principios, es como la cara de Jano, o una moneda con dos caras, si reconocemos que estos nuevos principios ya no son “...emplear el poder militar y la fuerza armada para obligar al enemigo al sometimiento de nuestra propia voluntad...” Sino más bien “...utilizar todos los medios, incluyendo la fuerza armada o fuerza no armada, medios militares y no militares, medios letales y no letales para obligar al enemigo a aceptar los propios intereses...”. Se amplía el concepto de guerra a partir de las nuevas posibilidades para ejercer violencia, en el modo irrestricto.



En tal modo La Guerra Irrestricta, de difícil comprensión para el Mundo Occidental, se puede entender como una guerra combinada que trasciende los asuntos militares y no militares y que debe conformar una matriz aglutinante de todas las dimensiones que ejercen influencia sobre la seguridad nacional y en donde se persigue un objetivo político desplegando violencia en un sentido muy amplio. Se entiende que ella traspasa el dominio de lo militar para combinar de manera ir restricta elementos de los distintos alcances de la seguridad, sobrepasando sus fronteras, por medio de comunicaciones en lo supranacional, supradominio, supramedios y supraniveles, con la finalidad de controlar al oponente.

El concepto chino de la guerra tiene fuertes inspiraciones en teóricos y filósofos como Sun Tzu, Confucio y Mao, pero también tuvo marco de referencias en autores occidentales como Liddell Hart cuyo concepto de “Aproximación Indirecta” guarda semejanzas con la Guerra Irrestricta tal vez por la profunda admiración que Hart testimoniaba a Sun Tzu, las semejanzas no son las mismas si se la compara con los conceptos de “Der Totale Krieg” o “Guerra Total” de Erich Von Luddendorf, pues la guerra irrestricta sobrepasa al concepto de guerra total, es una categoría realmente integradora, omnicomprensiva e incomprendida.

La Guerra Irrestricta china contempla ataques integrados explotando diversas áreas de vulnerabilidad, en tal sentido podemos incluir que dentro de los supuestos de la guerra irrestricta está el control del espectro electromagnético y el espacio extraterrestre (Aquí entra en juego la base china en la Argentina), la guerra de proxys también es un supuesto inserto en la doctrina china, por tanto ello podría explicar que las bravatas de Kim Jong Un presidente de Corea del Norte sobre una encendida polémica de lanzamientos de ICBM con capacidad nuclear que agudizó tensiones con EE.UU. puede obedecer a esta lógica. La retención de divisas norteamericanas por los Bancos Chinos constituyen las bases para la guerra financiera. En suma La Guerra Irrestricta combina las dimensiones militar, transmilitar y no militar; brevemente las compendiaremos en este cuadro.

El herramental y abanico metodológico irrestricto de que dispone la Guerra Irrestricta china es combinado y complejo, guarda atingencia con el ethos militar oriental de difícil comprensión para el mundo occidental.

Dentro de la lógica irrestricta un ítem en el cual los chinos han dedicado muchísimo tiempo y paciencia e ingentes esfuerzos es el de guerra tecnológica, que les ha permitido reducir la brecha con EE.UU., pues disponen de un I+D realmente acicateado para la defensa, la guerra de internet (o cyberguerra) es otro punto troncal de la doctrina militar china, pues, luego de un minucioso seguimiento de las tendencias, y de vislumbrar hacia dónde se dirigía el mundo y hacia dónde iba su enemigo, pudieron ver que Internet era el futuro, se dieron cuenta que su enemigo iba hacia ese camino depender de redes informáticas y tecnológicas. Los chinos comprendieron que nunca podrían prevalecer sobre Estados Unidos en el campo de la alta tecnología, sólo podrían salir airosos disponiendo de fuerzas de baja tecnología y han preparado a su poderoso ejército con regimientos de hackers y crackers. Otro de los ítems es el de guerra espacial con el cual los chinos decidieron darle batalla a los estadounidenses en ese campo (La base china o SITE 16 en Bajada del Agrio, Provincia de Neuquén obedece a este principio) y constituirá de cara al porvenir un verdadero desafío para el coloso asiático.

La guerra de proxys es otro ítem considerado, el concepto guarda reminiscencia con los viejos condottieris renacentistas, o la figura de caballeros medievales contratados por Reinos, la figura de “Mi Señor”, los recuerdos de la Guerra Inexpiable o Guerra Mercenaria con prestatarios hasta las actuales Compañías Militares Privadas. El concepto “Proxy” no sólo involucra a ejércitos mercenarios privados, sino que puede incluir a estados vasallos, un ejemplo podría ser el de las tensas relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos por los últimos sucesos conocidos de las pruebas misilísticas de Kim Jong Un, se podría especular que el que aguijonea y azuza a Corea Del Norte para estas peligrosas bravatas con EE.UU. es China, ya que el pequeño país comunista guarda una vieja tradición vasalla y tributaria de este gigante asiático. Tomando en cuenta esto se deduce que el país norcoreano y su presidente oficien como proxys de china, es decir, que actúan “por delegación”. Pues, de hecho si vamos a la etimología, el concepto “proxy war”, significa “guerra por encomienda” o “por delegación”, lo que nos permite acollararla a la lógica de la guerra irrestricta. Otros puntos sensibles son los económicos y de recursos, guerra idiomática (basta recordar que el EPL tiene divisiones de lingüistas) guerra de recursos (Energía y Alimentos), guerra financiera (Los bancos chinos son acreedores de los grandes bancos norteamericanos, y son tenedores de los bonos de deuda) todos ellos en ajustada síntesis conforman instrumentos indispensables para la doctrina militar china y son aplicables al siglo XXI.

COMBINACIONES Y PRINCIPIOS

La Guerra Irrestricta es una guerra combinada más allá de los límites, se puede decir como señalan los dos coroneles chinos que “...10.000 métodos combinados como uno solo trascienden fronteras...”, esto equivale a grandes rasgos sería como realizar un “cóctel”. Yier Tierfude citado por Liang y Xiangsui señala: “...Los grandes maestros de las técnicas de guerra durante el Siglo XXI serán los que empleen métodos innovadores para combinar distintas capacidades para objetivos tácticos, campañas y objetivos estratégicos...”.

La citación anterior demuestra que para la guerra irrestricta sólo importan las reglas de la victoria no en el sentido estrictamente tradicional militar clásico de ampliar la inventiva táctica para superar al oponente en el campo de batalla sino más bien en el sentido de trasponer el umbral de los límites humanamente conocidos. La incomprensión occidental del jun wu (hablar marcial) hizo que no se entendiera esta apreciación y se decodificara erróneamente los alcances de los mismos. He allí la sustancial diferencia entre la concepción occidental de la guerra y la concepción oriental de la misma, occidente está constreñido por límites que apenas pueden superar las dimensiones de aire-tierra y mar en tanto que para los chinos la “existencia de límites” representa un incordio estratégico, de resultas de lo cual se busca “superar los límites” yendo más allá, esto es superar el límite que hay entre el campo de batalla del que no lo es. Liang y Xiangsui fincan el éxito del arte militar futuro en la combinación y la comparan con la metáfora de “el cóctel en la gran copa de los maestros” y dicen que tanto el Rey Wu de la Dinastía Zhou hace 3.000 años y Alejandro Magno hace 2.000 años no sabrían lo que era un cóctel pero que ambos comandantes eran diestros y hábiles en “mezclar cócteles” en el campo de batalla, porque así como en una mezcla de cóctel se combinan sustancias, ambos eran atildados expertos en la combinación ingeniosa de dos o más campos de batalla juntos, en combinar factores, lanzarlos a la batalla y obtener victorias. El Rey Wu atacó a Zhuo con un centenar de vehículos militares y unos miles de soldados y guerreros, un número de menor cuantía comparado al orden de batalla que presentaban las fuerzas de la Dinastía Shang Zhuo, empero el reducido ejército de blindados y soldados se convirtió en la piedra angular del Reino Zhou porque la combinación adecuada reforzó ostensiblemente a la fuerza de combate en la guerra del desierto que llevó a la victoria a Zhou en la Batalla de Muye (1046 A.C), y porque posteriormente se convirtió en el banco de pruebas de la primera guerra de combinación que se desarrollaría 3.120 años después. Occidente no se quedó atrás y en Arbelas o Gaugamela (331 A.C) se replicaría esta combinación a partir del ingenio y el temple de un gran caudillo militar como lo fue Alejandro Magno que realizó magistrales adaptaciones antes de entrar en batalla y durante la misma, dado que la matriz lineal de empuje inicial fue cambiada por otra para tomar al enemigo persa por sorpresa. esa combinación coadyuvó a la victoria de los macedonios e hizo que Alejandro hiciera a todos sus subordinados partícipes de esa copa de la victoria.

Lo antedicho sin dudas fue un basamento para la Guerra Irrestricta que combina diversas filosofías y factores, sin embargo cabe destacar que en las pasadas guerras, la combinación de medios militares, armas, órdenes de batalla, ardides y estratagemas quedaban sujetos a los límites de la esfera militar, combinaciones insuficientes en el tecnificado mundo globalizado de hoy. las guerras actuales y los escenarios de conflicto de este siglo requerirán de la utilización irrestricta y la combinación de todos los recursos de guerra que se tienen a disposición, sabiendo que las posmodernas reglas de la victoria exigirán “ir más allá de los límites” y deberán ajustarse a su “marco regulatorio” en las combinaciones alcanzando el estadio de guerra combinada allende los límites. Podemos distinguir 4 niveles de combinaciones:

  • Combinaciones Supranacionales
  • Combinaciones de Supradominio
  • Combinaciones de Supramedios
  • Combinaciones de Supraniveles
Reseñaremos brevemente cada una de ellas:

COMBINACIONES SUPRANACIONALES: Las combinaciones se pueden eslabonar en lo nacional + internacional + organizacional no estatal. Para los autores prevalece esta combinación de elementos pero se presenta un dilema pues “Ir allende los límites” no implica “restricciones de ningún tipo”, en rigor de verdad, un traspaso ilimitado de límites resulta imposible de alcanzar, toda vez que cualquier superación de límites es posible dentro de ciertas restricciones, por ende “ir más allá de los límites” no significa “sin límites” sino que su expansión es acotada es decir “limitada”. Es decir, superar los límites íntimos de un área o dirección determinada y combinar oportunidades en numerosas áreas y direcciones a los efectos de alcanzar el objetivo planeado. La guerra irrestricta busca reunir y mezclar medios para resolver problemas en un alcance que excede al problema mismo. Verbigracia, cuando la Seguridad Nacional está amenazada por actores reales, potenciales o contingentes, la respuesta no implica seleccionar los medios para afrontar militarmente a otras naciones, sino más bien se trataría una cuestión de difuminar la crisis mediante el empleo de “combinaciones supranacionales” que se revelan como un aspecto esencial de la guerra irrestricta.

·         COMBINACIONES SUPRADOMINIO: Liang y Xiangsui subrayan que la palabra “dominio” es un concepto derivado y asociado al concepto de territorio y es utilizado para delimitar el alcance de las actividades humanas. En consecuencia siguiendo esa lógica un dominio de la guerra es una delimitación del ámbito de lo que ella engloba. el concepto de combinaciones de supradominio gravita entre el medio del concepto de combinaciones supranacionales y el de combinaciones supramedios que se explicará en el ítem siguiente. Si las combinaciones supranacionales constituyen un elemento relevante para el concepto de guerra sin restricciones, podemos aseverar que las combinaciones supradominio constituyen el “néctar” del precitado concepto, tiene una ligazón indispensable coaligada sustancialmente a la línea de pensamiento irrestricto. Es como un avión que para alcanzar velocidades supersónicas, primero debe romper la barrera del sonido. Los que se involucran en la guerra como “drama espantoso y apasionado”, al decir de Jomini, deben sortear los valladares, los límites de los dominios si quieren entrar en el libre-pensamiento de la guerra. Para ello, es menester quebrar los límites de la ideología.

La expansión del dominio de la guerra es una consecuencia directa y necesaria del alcance cada vez mayor de las actividades humanas, y ambos están entrelazados. La comprensión humana de este fenómeno va a la zaga siempre del mismo. Empero ello no es óbice para su no consideración, los autores señalan que “...Desde que Moscú fué transformado en una pira ardiente por Kutúzov en 1812 destruyendo más de la mitad del país para complicar la campaña de Napoleón que se encontraría con humaredas, escombros y residuos hasta los masivos bombardeos de Dresde o la destrucción de Hiroshima y Nagasaki con armas estratégicas infligiendo vastísimos daños e irreparables pérdidas de vidas humanas en la búsqueda de la victoria militar absoluta, e incluso las proposiciones de la Guerra Fría de Represalia Masiva y Destrucción Mutua Asegurada, a la postre ninguna de estas proposiciones rompió el molde, ahora es momento de corregir esa tendencia errónea...”. Relacionado con esto, la gran conjugación de tecnologías propias de la Era de la Información es el impulso para que los dominios políticos, económicos, culturales, militares, diplomáticos y teológicos se yuxtapongan. Incluso el campo de los Derechos Humanos, las impugnaciones sobre la moralidad de la guerra, el irrespeto y la utilización política para invocar cambios que hacen obsolescente la idea de restringir la guerra para el dominio militar y de utilizar un número de bajas en la intensidad de la guerra. De hecho observan los dos coroneles del EPL que en los últimos conflictos armados se ha visualizado una tendencia decreciente en lo que hace a empeñar fuerzas militares en los enfrentamientos por temor a las bajas militares, ello comporta una válvula de escape a los límites de las guerras sangrientas y procura reducir ostensiblemente las mismas. En varios estamentos militares, notablemente norteamericanos se habla de “Doctrina de cero bajas”. En las guerras actuales se consideran otros planos independientemente del empleo preeminente del potencial militar, se habla de combinación de guerras financieras, guerras comerciales y de la información lo que nos lleva a concluir que no existe dominio en la guerra que carezca de patrón ofensivo o no pueda ser utilizado con finalidad bélica. las combinaciones supradominio implican la combinación de campos de batalla, cada dominio puede posicionarse como el dominio principal de la guerra futura, un ejemplo fructífero de la combinación fué la Guerra Del Golfo Pérsico donde hubo una combinación de Guerra Convencional + Guerra Diplomática + Sanciones de Guerra + Guerra Informativa + Guerra Psicológica + Guerra de Inteligencia, lo que a fin de cuentas referencia que la guerra ya no es una actividad limitada ceñida únicamente a la esfera militar y que el curso de la mismas se modificó por la combinación de factores de índole socio-político, cultural, económico y psicosocial.

· COMBINACIONES DE SUPRAMEDIOS: Implica la combinación de todos los medios disponibles, es decir, militares y no militares para llevar a cabo operaciones. Liang y Xiangsui se explayan sobre este punto replanteándose si durante un conflicto interestatal corresponde utilizan medios de acción psicológica dirigidas fundamentalmente hacia el núcleo familiar de los soldados en la retaguardia, también indican si sirve el asesinato para resguardar la seguridad financiera de los especuladores o si es dable realizar ataques “quirúrgicos” sin una declaración expresa de guerra contra zonas dominadas por carteles del narco, fuentes de drogas y de contrabando, entre otras interpelaciones. Además de la justificación de la explotación de los medios, y de su observancia de reglamentaciones éticas o morales, un punto en común entre las preguntas anteriores es que todas ellas discurren sobre el empleo de medios en modalidades supranacionales o supradominios. Se puede argumentar que los medios son relativos, la relatividad de medios es una cuestión en la que se han realizado denodados esfuerzos, es decir, en esa relatividad un nivel puede ser un medio en tanto que por otra parte también puede ser un objetivo. Por ejemplo en las acciones supranacionales, un país es un medio, pero en las acciones nacionales, una fuerza armada o la fuerza de otro país es un medio y el país se convierte en un objetivo. Desde la óptica de los dominios, desde ángulos militares, políticos, diplomáticos, económicos, culturales, religiosos, psicológicos y comunicacionales pueden ser vistos como medios y estos dominios pueden subdividirse. En el plano militar, estrategia y táctica, disuasión militar, alianzas militares, ejercicios conjuntos, control de armamentos, embargos de armas, bloqueos militares (sean aéreos, navales o terrestres) hasta el empleo de fuerza, son sin vacilaciones medios militares. Desde la óptica metodológico, sean estos métodos filosóficos, métodos matemáticos, métodos técnicos, métodos científicos, métodos artísticos, todos ellos se utilizan para el progreso y bienestar de la humanidad, en consecuencia ello no es óbice para que no sean utilizados como medios en la guerra. La Tecnología por ejemplo, la génesis, desarrollo y expansión de las tecnologías de la información y las comunicaciones, las tecnologías espaciales, la bioingeniería y otras que son parte de la matriz de expansión de los medios. El concepto de medios recubre numerosos aspectos, del territorio, en numerosos niveles con superposición de funciones, por lo que su comprensión no resulta una faena sencilla, sólo ampliando el campo de visión, entendiendo que la guerra es un giroscopio, y sosteniendo a tambor batiente que no hay nada que no pueda ser considerado un medio. Por ejemplo, luego del fracaso de la Operación “Eagle Claw”, tras la crisis de los rehenes de la Embajada de EEUU en IRÁN en 1978, EEUU fincó su atención en el uso temerario de los medios militares, sólo después de esos fracasos modificaron sus tácticas: primero la congelación de activos extranjeros de Irán, luego, imposición de sanciones y embargos, apoyo a Irak en la guerra con Irán, a continuación se agregaron negociaciones diplomáticas, cuando se operó en conjunto sobre estos canales la crisis llegó a su fin. Se desprende que las combinaciones supramedios adquirirán preponderancia en todo el S. XXI.

·    COMBINACIONES SUPRANIVELES: Este concepto refiere a combinar todos los niveles de conflicto en cada campaña. Los autores señalan que cuando la guerra entra en la historia a través de fases, el curso de la guerra sin prisa pero sin pausa, emerge como el enfriamiento gradual del acero fundido. Desde las primeros enfrentamientos en combate singular a los enfrentamientos masivos, la guerra procede nivel por nivel a pasos que son insondables. Lo que la Guerra Irrestricta busca romper es las reglas de escalonamiento y progreso gradual secuencial por niveles de los enfrentamientos armados, el nivel de acumulación hasta llegar al cruce de espadas es contraproducente en la lógica del Ejército Popular de Liberación, la guerra tiene otras connotaciones que superan cualquier escala de medida. Se pone como ejemplo tomar acciones tácticas y acotadas para combinarlas en acciones estratégicas mucho más laxas. Un nivel agotado sinusoidalmente equivale a una restricción, es similar a las fronteras geográficas, se llega al límite y en el límite termina una y comienza otra frontera, por lo que la Guerra Irrestricta procura combinar todos los niveles. El prestigioso académico de la RAND Corporation, Herman Kahn por ejemplo divide al umbral de entrada a una guerra nuclear en una serie de niveles, delimita 44 niveles, centrándose en dividir la guerra por etapas focalizadas en intensidad más que realizar un enfoque sobre la quintaesencia de esos niveles de guerra.

Liang y Xiangsui proponer recortar esos niveles dividiéndolos sobre los basamentos de escala y métodos de la guerra con lo que se logra una simplificación con la división en cuatro niveles. Este punto encuentra similitudes con los remarcados por los norteamericanos y difieren en cuestiones de redacción. La delimitación propuesta por los chinos sería la siguiente:

Grand War (GRAN GUERRA)
War Policy (POL. DE GUERRA)
War (GUERRA)
Strategy (ESTRATEGIA)
Campaigns (CAMPAÑA)
Operational Art (ARTE OPERAC.)
Battles (BATALLAS)
Tactics (TÁCTICAS)

en el cuadro el primer nivel equivale al de gran-guerra y política de guerra. En términos de escala, se trata de acciones militares y no militares combinadas con medios supranacionales constituyendo un límite superior y uno inferior. La función correspondiente que se desprende es la de política de guerra, que Collins análogamente la define como gran estrategia. La política de guerra es la gran estrategia. La estrategia en ese nivel compele a elaborar estratagemas políticas para la guerra. El segundo nivel equivale al de guerra y estrategia, las acciones militares incoadas a nivel nación incluyen acciones militares no militares en este nivel. La función correspondiente inherente a la misma es la ESTRATEGIA, es decir estratagemas militares o estratagemas de guerra planeados por un país.

El tercer nivel es el de campañas y arte operacional, en términos de escala, esto equivale a las acciones de combate en un tono más bajo que la guerra pero más alto que las batallas, con bemoles de una guerra aunque imperceptibles. El cuarto nivel es el de las batallas y tácticas. se trata de acciones de combate en su escala más básica. la función correspondiente es la de tácticas.

PRINCIPIOS

Cabe destacar que Qiao Liang y Wang Xiangsui desarrollaron este concepto durante las tendencias dominantes de la globalización y vieron la aplicabilidad de incoar acciones de guerra irrestricta definidas por la frase “Ir más allá”. Liang y Xiangsui resaltan la importancia que tiene su concepto militar en la Aldea Global del S.XXI e insisten encarecidamente que la guerra combinada más allá de los límites es ante todo y primero que nada “una forma de pensar y luego un método”.

La guerra irrestricta definida por los chinos tiene una madeja de complejidades que exceden la mentalidad lineal occidental, ellos señalan una serie de principios rectores:

  1. Omnidireccionalidad
  2. Sincronización
  3.  Objetivos Limitados
  4.  Medidas Ilimitadas
  5. Asimetría
  6.  Consumo Mínimo
  7.  Coordinación Multidimensional
  8.  Ajuste y Control de Todo El Proceso

OMNIDIRECCIONALIDAD: La omnidireccionalidad podría decirse que es el envoltorio que recubre el concepto irrestricto. En tanto que punto esencial de la doctrina militar china, supone observar la situación en 360 grados, considerar todos los factores y aristas de la guerra que se va a librar o se está librando. Exige el diseño de planes, adoptar las medidas de empleo, las reglas de empeñamiento, y el uso de todos los recursos de guerra que puedan ser utilizable a efectos de tener un concepto aséptico y removido de obstáculos y una capacidad de orientación sin puntos ciegos. A partir de este punto la Guerra Irrestricta se libra en todos los espacios naturales, sociales y tecnológicos.

Este concepto sugiere la necesidad de crear una suerte de “Carpeta de Situación del Enemigo” en la propia psique y un “Mosaico de Situación” mental para captar la situación de combate, para llevar a cabo una guerra en la que se difuminan los límites del campo de batalla, pero a su vez se incorporan más dimensiones al mismo campo que van más allá del ámbito terrestre, marítimo, submarino, aéreo, extraterrestre, estos son los dominios sociales, psicosociales, políticos, culturales, económicos, militares, tecnológicos, por lo que la guerra puede adquirir características militares, cuasi-militares y no militares, puede librarse con métodos violentos, no violentos, cruentos, incruentos o insidiosos, los enfrentamientos se pueden librar entre soldados profesionales y fuerzas emergentes compuestas por civiles, expertos o tercerizadas a través de prestatarios. En el contexto de la guerra irrestricta chocan lo moderno y lo irrestricto, lo culturalmente viejo y lo nuevo, la idea de superar límites intrínsecos hacen que la omnidireccionalidad sea el principio rector toda vez que recolecta la esencia de la ruptura de las restricciones en donde el elemento clave resulta de la combinación de recursos para la guerra bajo una oportuna conducción.

SINCRONÍA: Se caracteriza por la conducción de acciones en distintos espacios pero dentro de un mismo lapso temporal diferenciándose de la simultaneidad. Se sabe que en el pensamiento chino el tiempo es un factor relativo, y la mentalidad oriental se rige fundamentalmente por la atemporalidad. Sin embargo en el concepto de guerra irrestricta se postula que las operaciones de combate tiene mayor primacía en relación con la sincronía que con el cumplimiento de fases. la sincronía aquí es un resultado de la práctica de la omnidireccional.

OBJETIVOS LIMITADOS: Implica establecer un compás para guiar las acciones en un marco aceptable de medidas de que disponen. Los objetivos limitados focalizan sobre los límites en relación con las medidas implementadas. Dicho de ese modo, el principio de establecer objetivos limitados deben estar racionados y siempre ser más pequeños que las medidas. Se asume que un objetivo debe ser limitado para ser alcanzable, es decir delimitarlos equivale a darles funcionalidad sobre la base de supuestos prácticos y explícitos. El principio de los objetivos limitados en el contexto de guerra combinada ilimitada presupone la inexistencia de un esquema de lucha y la irracionabilidad de lucha por escenarios.

MEDIDAS ILIMITADAS: Este principio permite visualizar una tendencia hacia un uso irrestricto de las medidas pero supeditada al cumplimiento de los objetivos limitados. Las medidas sin límites en relación a los objetivos limitados es sobre lo que puntualiza dicho principio. La clave de arco es que no debe perderse de vista que se trata de objetivos limitados que, a caballo de las medidas adoptadas para su consecución, deben emplearse en forma ilimitada siempre y cuando estén consustanciados con los objetivos perseguidos. En este principio la creatividad de los estrategos adquiera una valía especial por cuanto la esencia de la Guerra Irrestricta radica en el arte de combinar supradominios, supramedios, supraniveles y elementos supranacionales adoptando una visión superadora de los límites preestablecidos. Este principio de medidas ilimitadas retira de entre la hojarasca la multidimensionalidad de la guerra en su quintaesencia.

ASIMETRÍA: Liang y Xiangsui priorizan en este principio buscar nodos de acción en dirección contaría a los contornos de equilibrio de la simetría. La base es seguir la línea de pensamiento opuesta al balance simétrico y proseguir acciones de combate en torno a esa dirección. Su empleo correcto permite conocer los puntos flojos del enemigo para poder socavarlo y horadar su resistencia.

CONSUMO MÍNIMO: el principio de consumo mínimo tiene tres vasos de capilaridad. la racionalidad, que en este caso es más importante que la economía, pues el uso racional es la manera más correcta de economizar en la Guerra Irrestricta e implica conectarse con los otros vasos comunicantes la designación racional de objetivos y el empleo racional de recursos. la clave de este principio es hallar métodos de combate que permitan el uso racional de los recursos de última ratio. Tal vez la divisa más significada propiciada por los autores es la “emplear más para perseguir menos”. Equivale en suma a combinar la superioridad de varios tipos de recursos de combate de diversas áreas para concebir una manera de combate completamente novedosa alcanzando el objetivo prefijado a la par que se minimiza el consumo.

COORDINACIÓN MULTIDIMENSIONAL: Es un principio que permite coordinar y asignar a todas las fuerzas movilizables en las dimensiones militares y no militares que involucran a un objetivo. Es una categoría que no es del todo novedosa, aunque en la maquetación de esta doctrina y en la cosmovisión china, este principio difiere considerablemente con respecto a las concepciones previas al introducir directamente al interior de la esfera de guerra factores militares y no militares de la guerra. Dado que cada esfera puede configurar un campo de batalla y cualquier expresión de fuerza puede ser empleada en condiciones de combate, es menester comprender que la coordinación multidimensional se plantea como un principio a partir del supuesto de que la actuación militar ha dejado de ser el elemento principal de lucha. Enfatiza la necesidad de ampliar la visión de las fuerzas que pueden ser movilizadas, en particular referido a aquellas que no tengan estamento o equivalencia militar. Se procura hacer de la coordinación multidimensional un espacio común en las operaciones cotidianas en acciones que superen los límites.

AJUSTE Y CONTROL DE TODO EL PROCESO: Requiere de una visión minuciosa, exhaustiva, observante de todo el proceso incoado desde sus inicios, desarrollo y conclusión. Dicho supuesto remarca la imposibilidad de atar una guerra a un grupo de ideas y planes predeterminados. Es dable apreciar que esto se debe a la dinámica fluctuante del fenómeno. Por ende, la aplicación del ajuste y control del proceso en su integralidad, implica la necesidad de que fluya la información en forma continua, ajustar la acción y controlar la situación durante todo el transcurso de las hostilidades al abrigo de la ecuación inicio – progreso – conclusión. la información se revela como un componente fundamental con el cual se debe operar en función de ella para mantener la iniciativa durante la guerra misma. Este principio es el que reviste mayor dificultad para implementarlo en contexto bélico, supone el funcionamiento integral del estado en función de la Guerra Irrestricta, así como la existencia de una estructura de mando jerarquizada donde los componentes de la misma comprendan la transversalidad de sus acciones.

La guerra irrestricta supone el acabose del predominio y la primacía del ámbito militar sobre los demás en períodos de guerra sobre la base de que la guerra deja de ser eminentemente destructiva para buscar y ahondar sobre el control del adversario y del hecho de que se puede actuar en forma violencia e infligir daños tanto con medios militares como no militares. La apreciación estratégica de los coroneles superiores Liang y Xiangsui es interesante por todas las aristas que abarca, los cambios entre lo moderno y lo irrestricto que sirven como parangón para afirmar que estamos ante un nuevo paradigma en comparación con las demás teorías posmodernas de la guerra que no aportan nada sustancioso.

GUERRA CIVIL MOLECULAR: ¿NUEVO PARADIGMA?

“...cualquier vagón del metro se puede convertir en un bosnia en miniatura...”

Es quizás la citación que antecede a esta introducción la mejor definición para explicar el fenómeno de la guerra civil molecular en este hodierno mundo, se trata de un concepto teórico que emerge como consecuencia directa del final de la Guerra Fría, el enfriamiento de la tensión ESTE-OESTE hizo que florecieran nuevas concepciones polemógenas, entre las que se puede contabilizar las teorías moleculares de la guerra, es un concepto que nace en el mundo de las Relaciones Internacionales como un defectuoso vástago de la falente tesis del “final de la historia” de Francis Fukuyama.

En el año 1994 Hans Magnus Enzensberger, reputado escritor, sociólogo, ensayista, periodista y literato alemán publicó un ensayo mordaz y caustico en momentos de confusión intelectual intitulado “aussichten auf den bürgerkrieg” o “perspectivas de guerra civil”. El ensayo fué publicado en la posguerra fría, sin embargo hoy en 2017, este ensayo aquilata una actualidad inconmensurable por la rabiosa pertinencia con la que fue plasmado. Enzensberger en esta obra señala que el declinamiento de la Guerra Fría envió al arcón de los recuerdos los idílicos remansos de paz de Occidente, con la desaparición del angustioso equilibrio rector de la “pax atomica”, han brotado en el mundo decenas de guerras civiles de las cuales se podía percibir su inicio pero no se podía predecir su final. Allí es donde aparece la guerra civil molecular que ha estallado en las metrópolis a escala planetaria. El concepto de Enzensberger tiene dos conceptos análogos que son el de “ciudades pánico” del urbanista francés Paul Virilio y las “guerras inciviles” del escritor británico John Keane.

Al languidecer la Guerra Fría, la ecuación del conflicto se modificó. Los escenarios globales de conflicto en las últimas décadas, verbigracia: Ruanda, Kosovo, Sarajevo, Srebrenica, Timor Oriental, Grozny, Puerto Príncipe, ninguno de ellos se caracterizó por su aherrojamiento a factores ideológicos, sino más bien se ha tratado de conflictos con detonantes étnicos, culturales y religiosos, así como la proliferación de zonas urbanas disputadas y bajo el control de la criminalidad organizada que subroga la ausencia estatal por desidia o abulia. Todos ellos manifiestan con total claridad una nueva forma de guerra donde la población civil es el principal núcleo afectado. La sociedad mundial ha mostrado tendencias de tribalización, y los conflictos se han regido por parámetros notablemente internos, de allí se deduce que la ONU ha participado en numerosas misiones y operaciones de paz a los efectos de resguardar a la población civil en zonas donde ha colapsado el estado, y sus despojos son disputados por bandas asimétricas enfrentadas. La complejidad de estos nuevos escenarios impelen a los especialistas a prepararse para auscultar el panorama, detectar los síntomas y ofrecer un diagnóstico.

Vilfredo Pareto apuntaba que “el hombre se mueve por residuos y derivaciones”, la guerra es un residuo ancestral que ha estado presente desde que el hombre puso un pie en la tierra y las derivaciones se desprenden de su capacidad inventiva para perfeccionar la forma de matar y hacer la guerra. Por ello, en virtud de lo expuesto podemos decir que la guerra es a la vez natural y cultural. Podemos afirmar que es una creación humana que ha ido evolucionando a través de la historia acompañando las eras agrarias e industrial y por último la del conocimiento o la información signada por las Nuevas Tecnologías, conforme al pensamiento de Alvin Toffler. La idea clásica de la guerra, es la de dos estados, bloque de estados o imperios que dirimen un conflicto mediante el acto de fuerza. Esta es la concepción clásica clausewitziana que prevaleció hasta el año 1945, la irrupción del hecho atómico fué el “momentum” donde más cerca se estuvo de la destrucción, y fue a partir de allí que se marcó una tendencia deflacionaria en los conflictos armados convencionales.



Enzensberger nos pone en autos en el primer capítulo “abominable excepción, abominable regla”, señala que los animales luchan entre sí, pero no hacen la guerra entre especies, que el ser humano es el único primate que se dedica a matar con todo entusiasmo a sus congéneres en forma sistemática y a escala masiva. La guerra sería su mejor invención para destruir a su propia especie, y la capaz de concluir la paz posiblemente sea una conquista posterior. la guerra civil molecular, tal como la explica Enzensberger, es un fenómeno previo a la guerra clásica, en principio la guerra civil es anterior a la guerra entre estados, es atávica al hombre, no había convenciones era más cruel, la guerra civil es el tipo originario de la guerra, con raigambre ancestral que despierta -incluso hoy- sentimientos atávicos. Según el autor la guerra fomentada por un estado y dirigida contra otro estado es un fenómeno relativamente tardío, mientras que la guerra civil es la forma primaria de todo conflicto colectivo. La guerra civil es normalmente aceptada como un conflicto armado en el seno interno de una sociedad polarizada y gravemente dividida. En el Siglo V a.C Tucídides en sus crónicas de “La Guerra Del Peloponeso” anunció a la guerra civil como un signo de la Historia, repetida sincrónicamente como fenómeno y diacrónicamente como concepto.


Cuando una sociedad pierde la brújula de lo que tiene que hacer, la acción o inacción del estado pasa a ser una cuestión meramente incidental. Lo primario radica en la profunda descomposición de la racionalidad. En términos hobbesianos la racionalidad sustenta la existencia misma del Estado y proviene del miedo de vivir en un estado de naturaleza en donde “El hombre es lobo del hombre”. la guerra civil molecular pues es un fenómeno urbano, está en el “adn” del ciudadano, equivale a un retroceso al estado de naturaleza de Hobbes.

La comparación entre Hobbes y Enzensberger se torna inevitable. El Leviathan de Thomas Hobbes fué escrito bajo el influjo de las guerras civiles protagonizadas por Oliver Cromwell (1642 – 1651), 350 años después Enzensberger en la posguerra fría escribe “Perspectivas de Guerra Civil”, una obra Neo-Hobbesiana, las guerras civiles actuales difieren de lo que eran las guerras del S.XVII y S.XIX, no se asemejan ni a las Guerras Civiles Inglesas, ni a las Guerras de Secesión Norteamericanas, ni (en el S.XX) a la Guerra Civil Española, son Guerras Civiles Moleculares propias de las grandes urbes.

PERSPECTIVAS DE GUERRA CIVIL

Circundamos las primeras décadas del Tercer Milenio, la obra de este pensador alemán es un “diamante en bruto” de cuyo análisis y exanimación se pueden extraer conclusiones acordes para entender el tráfago de los acontecimientos que se viven en las grandes metrópolis. Enzensberger al analizar las ciudades y las interacciones humanas en ese contexto introdujo el concepto de Guerra Civil Molecular, no se puede preterir que este fenómeno constituye un derivado directo del final del Bipolarismo, donde se describe un retroceso a los cimientos más atávicos de la humanidad. Mientras el mundo estuvo disputado por las dos potencias nucleares rectoras, todos los conflictos dentro de ese polo -incluso los más remotos- estaban esmaltados y alcanzados por la compulsa hegemónica bipolar que era ideológica y enfrentaba a ambos bloques capitalista y comunista. la desintegración del colectivismo marxista regentado por la URSS en 1991, disminuidos ostensiblemente los arsenales nucleares y disipado el temor de una hecatombe atómica, la paz cinceló el firmamento como preposicionándose como un estado de larga prosperidad, empero ese espejismo de paz perpetua sigue siendo inalcanzable, el mundo se ha vuelto más peligroso y la progresiva pérdida de control, por parte de los estados-nación, respecto de sus territorios y sus poblaciones inmersas en la llamado globalización, hizo que los estados que se antaño se veían amenazados por otros estados, ahora encuentran su existencia francamente comprometida merced a contrapoderes que surgen en la debilidad estatal y que le rivalizan en cuanto al territorio y en cuanto a la llamada “Manu Military” o Ejercicio del Monopolio de la Violencia. Sobre esta base Enzensberger observa que la guerra retorna a sus orígenes, desde el pináculo del terror atómico a las profundidades de los tiempos primigenios. En cierta medida al librarnos de la tensión ESTE-OESTE y perder esa simplicidad del duopolio ideológico donde la lógica “amigo-enemigo” compartimentaba el mundo en dos bloques que agrupaban tras de sí la capacidad de destrucción, hemos recuperado facultades auto-destructivas. Ya no tenemos el botón nuclear, pero podemos empuñar al fin un palo, una cadena, una piedra y gratificarnos en descargar todo el odio o sublimar nuestro resentimiento con violencia sobre quién más satisfacción nos ofrece hacerlo, esto es así pues, la guerra civil no sólo es una costumbre ancestral sino que es la forma primigenia de todo conflicto colectivo.

Esta categoría de guerra civil emerge desprovista de todo tipo de barnices ideológicos con lo que reverbera desde sus más hondas raíces, estallando endógenamente sin impulso o espaldarazo exógeno que propenda a determinado escenario prescriptivo. Alguno de los aditamentos de la guerra civil molecular a considerar son los siguientes:


Constituye un fenómeno notablemente urbano de vandalismo y violencia urbana.
Las acciones están caracterizadas por el autismo y la falta de convicción.
Son llevadas por vanguardias jóvenes motorizadas por el deseo de agresión sin contenido.
En este tipo de conflicto no hay ideología, hay nihilismo.
Se percibe un retroceso estatal en sus obligaciones y la degradación del ambiente y la proliferación de “áreas sin ley” o “espacios off limits”.
El entorno de la sociedad es apático, derrotista, de indiferencia cívica, y abulia y anomia. 

El marco de referencia de la guerra civil molecular se vive en la cotidianeidad, podemos poner como ejemplo el enfrentamiento entre barras de fútbol, las tomas de terrenos fiscales por parte de okupas regimentados por organizaciones barriales o políticas, o por ejemplo los incidentes que tuvieron lugar en la plaza de mayo por el caso “Maldonado”, las disputas de bandas de narcotraficantes en las villas. una de las características principales de este conflicto es la debilidad del aparato estatal, en tal sentido el economista francés Philippe Delmas en su obra “le bel avenir de la guerre” (el brillante porvenir de la guerra) refrenda estas características al señalar “...La guerra ya no proviene de la potencia de los Estados, sino de su propia fragilidad...”. En la misma sintonía que Delmas, el prestigioso General de División francés Eric de la Maisonneuve escribió un ensayo sobre la guerra moderna titulado “La Violence qui Vient” (La metamorfosis de la violencia) en él advierte que “...La principal amenaza que pesa sobre nuestra sociedad es la de su propia descomposición...”.

El Estado como orden jurídico que se vale de actos jurídicos que enuncia Hans Kelsen en su “Teoría Del Derecho” se desvanece ante la cultura antijurígena de la guerra civil molecular donde “vale todo”. la guerra civil representa una ruptura en el monopolio legítimo de la fuerza de parte del estado como personificación del derecho. la guerra civil molecular de Enzensberger incoa sus acciones de forma imperceptible, a través de vanguardias nihilistas que ocupan los espacios públicos “Off Limits”, es decir en zonas descuidadas y marginales en donde no hay presencia efectiva del estado. Es decir, el Estado va cediendo en derecho y poder a la ajuricidad de esas Áreas Sin Ley por lo que la única opción de la población afectada es: la huída o la autoprotección.

LAS FASES

La Guerra Civil Molecular presenta una serie de fases que guardan relación con el grado de descomposición estatal y fragmentación social que pone en jaque la estabilidad estatal y corroe el tejido social. Si tomamos en cuenta que el Estado desde Max Weber es el único autorizado a detentar el ejercicio del monopolio de la violencia, en esta categoría de guerra civil ese monopolio comienza a ser disputado por contrapoderes que le hacen sombra.

FASE CERO: LA FALSA PAZ: Esta fase es imperceptible a los ojos del ciudadano de a pie, que vive normalmente, con las vicisitudes diarias que pueden transcurrir en su vida. Es un estadio en el que todos los habitantes pueden proyectar sus vidas sin mayores sobresaltos, hay una adhesión a la normativa vigente y a las reglas instituidas, el imperio del orden es evidente. La paz no debe entenderse como una paz bucólica, idílica o carente de conflictos, pues los hay, ya que ellos forman parte de la naturaleza humana, pero así como hay conflictos también hay soluciones, ninguno de ellos escapan totalmente al control del estado. Pueden suscitarse crisis en esta fase, pero los resortes estaduales y sus mecanismos dependientes están acicateados, por tanto las crisis son perentorias y pueden ser sorteadas sin mayores contratiempos, que a la postre, concluyen con el reavivamiento de la confianza en las instituciones, puesto que su resolución permite erigir un estado fortalecido. en la fase cero, el germen de la guerra civil molecular está larvado, pasa desapercibido, sólo se perciben hechos puntuales pero no son considerados una amenaza ni alteran la vida de los habitantes (esto comienza a percibirse cuando se descubren jeringas en las plazas, se acumulan botellas y residuos en las calles, esporádicamente hay enfrentamientos en las calles, con los okupas, con las barrabravas, se destruyen mobiliarios de colegios, y aparecen pintadas en la propiedad privada, esto al decir de enzensberger no escapa al aguzado olfato de un urbanista experto).

FASE UNO: LA CRISIS CRÓNICA O FALSA NORMALIDAD: En esta fase los problemas que no se solucionan generan más problemas, las crisis se instalan con mayor frecuencia y la laxitud no hace más que agravar el asunto. las crisis se prolongan y se expanden en la lógica del caos, que los estados no pueden sopesar puesto que el caos no es computable. Una vez que las crisis se instalan política, económica y socialmente sin mayor aspaviento y éstas se tornan crónicas. La característica de esta crisis genera en el tiempo una sensación de falsa normalidad, alimentada en parte por el deseo y la expectativa de encontrar una salida. A buen seguro de ello, la ciudadanía mantiene su ritmo de vida pero advierte que el estado demora o no puede darle respuestas inmediatas, y es allí que comienza a decaer la confianza. Esta fase en la Guerra Civil Molecular es eminentemente cultural, disminuye el grado de adhesión a la normativa vigente y las excepciones se tornan reglas. Cuando declina la confianza, sobreviene la anomia, el gentío deja de suscribir a los mecanismos legales, las leyes, y se genera una cultura antijurídica progresiva basada en la transgresión y el remedio excepcional, o lo que Enzensberger denomina “Comandante Cero” que es la “ajuricidad”, Santiago Tamagnone lo denomina “comin”. La cohesión social se relaja, la observancia de los principios languidecen, se disocian los intereses individuales y grupales del interés colectivo, estableciéndose la premisa del “sálvese el que pueda”. A consecuencia de esto el Estado se conmueve y entra en crisis por el deterioro de sus basamentos morales, sin la confianza de la población, ejercer el monopolio de la violencia con eficacidad se torna una “misión imposible”, es aquí que el estado comienza a replegarse con mayor o menor velocidad pero constantemente; y aunque la crisis puede escalar hacia formas de resolución violenta -tales como Golpe de Estado, Guerra Civil o Revolución- la guerra civil molecular comienza a echar raíces, comienza a establecer cimientos con apoyatura del fenómeno antijurígeno de la sociedad y la blandenguería del estado que deja de enfrentar el problema ni procura lograr su encausamiento.

FASE DOS: LA CRISIS DE SEGURIDAD: En esta fase se consolida la figura del “Comandante Invisible”, los puntos neurálgicos de la seguridad estatal se conmueven. A su vez, esta fase tiene varias SUB-FASES que tienen su centro medular en la degradación del aparato estatal, la crisis va marcando un notorio deterioro en los parámetros de seguridad interior, San Agustín de Hipona, y Platón decía “...la justicia es el elemento social del estado, sin justicia no hay estado...”, la majestuosidad de la Justicia Themis se ve esmerilada por Némesis, el aparato estatal no reacciona, se percibe el desgano en sus resortes dependientes. hay varias sub-fases:

1) SUB-FASE A: LA INDOLENCIA: La indolencia vectorizada por el desinterés, la falta de estímulos, el accionar cansino y falto de vocación, constituye el veneno inoculado que corroe a las instituciones estatales, en especial las que deben hacer observar la ley y el orden. La comodidad está siempre presente, evitar que se extiende depende del liderazgo que se ejerza apropiado de la mística de servir al bien común.

2) SUB-FASE B: LA OMISIÓN: La línea que separa a la indolencia de la omisión es muy delgada, una frontera zigzagueante que se cruza sin mayores cortapisas. De la no intervención se pasa a la intervención a cambio de alguna ventaja, se establece una especie de acuerdo tácito para que las aguas no se conviertas en procelosos mares. En este contexto, la prostitución, la timba, el juego clandestino, el contrabando, el tráfico de drogas son habituales beneficiarios de esta tolerancia pasiva.

3) SUB-FASE C: LA COMISIÓN: La comisión, donde del mismo modo que la indolencia conduce a la omisión por interés, ésta evoluciona hacia la comisión. En esta sub-fase los funcionarios y dirigentes políticos se involucran directamente en maniobras y operaciones delictivas. En este punto de degradación estatal, en el que la corrupción lleva a la formación de bandas delictivas, BACRIM, nodos de corrupción, se produce un fenómeno de desprendimiento molecular, tanto en el aparato estatal como en el seno de la sociedad se produce la fragmentación de pequeños grupos, aislados entre sí, que conjuran contra el propio estado y la sociedad. La variedad de grupos delictivos o bandas criminales (BACRIM) favorece la conformación de sistemas reticulares de crimen organizado, a quienes se adhieren -permanente o transitoriamente- dichos elementos molecularmente desprendidos.

FASE TRES: “PRE” GUERRA CIVIL MOLECULAR: Esta fase presenta una carta de presentación constituida por la ampliación de los espacios “off limits”. En estos territorios el estado ha disminuido su control o directamente tiene nula presencia, dejando a la población a merced de bandas delictivas. la indolencia seguida de omisión y comisión, deriva invariablemente en la pérdida del manejo de la seguridad interior por parte del estado. la sociedad se percibe indefensa. la capacidad punitiva del estado queda en duda, y contrapoderes comienzan a afianzarse y a socavar el “imperium” estatal. se generan pues, medidas de autodefensa (alarmas, barrios privados, rejas, cercas electrificadas, aparatos monitores, sistemas lumínicos, garitas, policías vecinales, zonas perimetrales, el perro con el rondín, dobles cerraduras, puertas blindadas) aparecen empresas de seguridad privada, y se generan cambios en la geografía urbana, aparecen las “urbanizaciones enrejadas”. Los escenarios de “Guerra Civil Molecular” están a la vista, los espacios “sin límites” son los que definen los escenarios de guerra, por ser ellos el principal locus donde se configuran los escenarios permanentes. Las bandas criminales aposentadas en dichos espacios, no se limitan en operar allí, sino que ellos constituyen la rampa de lanzamiento para expandir sus actividades criminales en la longuera de la sociedad. Los escenarios tipificados son cuatro:

1) Escenarios Permanentes
2) Escenarios Recurrentes
3) Escenarios Esporádicos Previsibles
4) Escenarios Esporádicos Imprevisibles

Los escenarios permanentes están dados por las áreas sin ley, las segregaciones espaciales urbanas o espacios “off limits”. los escenarios recurrentes son aquellos tipificados como escenarios propicios para desarrollar acciones de “Guerra Civil Molecular” (por ejemplo Plaza de Mayo como escenario de combate de varias facciones políticas) son territorios que con el paso del tiempo y la materialización recurrente de situaciones conflictivas, van camino a convertirse en escenarios permanentes, pero también incluye las áreas lindantes a los escenarios recurrentes. En cualquier caso lo que define a estos escenarios no es la cercanía sino la recurrencia. Los escenarios esporádicos previsibles, son lugares tranquilos donde en contadas ocasiones se provocan disturbios o se desatan acciones moleculares. Ello obedece, tal vez, a que en estas zonas hay objetivos apetecibles para el Crimen Organizado.

FASE CUATRO: ESTADO DE GUERRA CIVIL MOLECULAR: Al llegar a este estadio, se parte de la base que desde el momento en que una organización o masa delictiva se apropia de un territorio y lo transforma en “Zona Liberada” (de presencia estatal), todas sus acciones deben encuadrarse en acciones propias de guerra civil molecular. Incluso aquellas que representan el enfrentamiento entre dos o más bandas. El entrecruzamiento de acciones es una constante, las armas van desde piedras, palos, hasta armas de puño (revólveres, pistolas, itakas, fusiles automáticos etc., etc., etc.) independientemente del calibre y la magnitud de las mismas, la naturaleza del arma empleada no es relevante, sí lo es la voluntad de avasallar al otro, ignorando completamente a las instituciones, las normas establecidas y lo que hace al Estado de Derecho. Aquí se distinguen “acciones de inicio” y “acciones de expansión”. Las acciones a enfrentar por parte de los estados nacionales carecen de un mando centralizado o una conducción centralizada y no siguen una lógica militar, son anárquicas, nihilistas, por lo que no es dable inferir que a la hora de enfrentar las amenazas, el estado debe suponer la existencia de un “comandante invisible” ostentando la “ajuricidad”. Todas las acciones moleculares cabalgan a lomos del autismo y la falta de convicción.

El “Comandante Invisible” de la Guerra Civil Molecular actúa como el mitológico Proteo, se adapta a las circunstancias y no trepida en insanidades, tiene tropas decididas a la inmolación más allá de su utilidad, pero sabe que en algún momento, la indiferencia que le sirvió de germen será quebrada por los éxitos mismos de su ofensiva. la ineficiencia del estado soliviantará los ánimos y el ciudadano de a pie tendrá una conciencia de resistencia ante la anomia, sin embargo esa “favorable” resistencia que superficialmente se presentaría como un obstáculo a los fines del “comandante invisible” (comin) en realidad termina siendo funcional a él, y es un triunfo clave para el comin habida cuenta que el vuelco masivo de la sociedad hacia la autodefensa, ésta se fragmenta y se distancia considerablemente del aparato estatal.

A partir de allí se genera un nuevo tipo de acciones en el concepto de Enzensberger, las “acciones defensivas” que a diferencia de las “acciones ofensivas”, las primeras se rotulan con el marbete de los límites legales de la “autodefensa”. Sin dudas son acciones que aceleran el proceso de fragmentación social, pues a los territorios en manos del COMIN, se suman otros en los que la autoridad estatal queda subsidiada por la iniciativa de los vecinos. Las acciones tendientes a la auto-defensa confieren cambios a la escenografía arquitectónica urbana configurándose nuevas fortalezas en el S. XXI al mejor estilo de las que eran asediadas durante la Edas Media.

FASE FINAL: ANARQUÍA Y/O GUERRA CIVIL: Al llegar a este estadio, el colapso del estado significa el fin de la guerra civil molecular y el comienzo de la anarquía. el “comin” es un anarquista, el más violentos de todos, empero la anarquía extrema per se no es permanente, es perentoria, no subsiste por sí misma. esto quiere decir que sólo dos cosas restan, o retrocede hacia la regeneración del viejo estado o avanza hacia una guerra civil macroscópica con miras a las constitución de una o varias unidades geopolíticas nuevas (nuevos estados).

El Estado de Guerra Civil Molecular, en consecuencia, es resultado inequívoco de la falta de política tanto en las ideas como los hechos. La carestía de acción política no debe entenderse solamente como ausencia o relajamiento estatal, sino que incluye una amplia panoplia de medidas tendientes a satisfacer las demandas de la sociedad. El estado de guerra civil macroscópica es el punto más crítico de la integralidad territorial, la historia demuestra que la fragmentación macroscópica se da cuando las FFAA de un país se dividen, lo que favorece la balcanización, la partición o escisión territorial.

El ensayo de Ensenzberger es realmente crudo, el final de la Guerra Fría repotenció los nacionalismos redivivos, estalló la perdurabilidad de inercias ancestrales y atávicas contenidas dentro de la compulsa hegemónica bien definida. Los conflictos resultantes de posguerra fría se desarrollaron por la consolidación de nacionalidades, guerras étnicas y, en embrión, el principio de explosiones bélicas religiosas. Como los botánicos, los analistas se las han ingeniado para clasificar todo tipo de guerra no sometida al principio ideológico fenecido, caracterizada por el colapso estatal y la miríada de enemigos. La desaparición de la URSS descorchó la botella que contenía al genio. Las guerras civiles de hoy -con crisis identitarias- son la mejor prueba de ello. Emergen todo tipo de asechanzas. “...Cualquier vagón de subterráneo puede convertirse en un Bosnia en Minitiatura...” no es una frase antojadiza, obedece a una realidad comprobada en las metrópolis europeas sobre la base de los Balcanes.

En los grupos sociales estalla la irracionalidad de la guerra civil, guerra que es consustancialmente humana y anterior a la guerra interestatal, no había convenciones, es decir, era la más cruel.

Cuando Enzensberger menciona “Bosnia”, y especialmente para aquellos que tuvieron la posibilidad de estar allí en esos aciagos tiempos, la guerra civil en los Balcanes fue realmente tortuosa, desde las limpiezas étnicas en zonas que no contemporizaban racialmente, las razias, hasta los “Chicos del Candelabro”, niños empalados en los candelabros de las iglesias, o crucificados en las puertas, algo muy similar al caso de las guerras tribales en Ruanda, con los Hutus y los Tutsis. No son guerras convencionales, y para mayor inri, son de la peor especie.

La Guerra Civil (que al decir de Enzensberger no es un virus importado o exógeno, sino que es endógeno) es un fenómeno útil a la partición. La guerra civil de Afganistán prueba sobradamente lo que referenciamos. Mientras el país, al margen de la configuración que le estipula las relaciones internacionales , no es más que una zona de fuerte raigambre tribal, mientras estuvo bajo la férula de la ocupación de las tropas soviéticas, uno podía interpretar que era una consecuencia directa de la Guerra Fría, pero una vez que se quebró la voluntad de lucha de las tropas soviéticas ocasionándose su retirada de esas tierras, la guerra civil se apoderó de todo el país, no quedó nada de las justificaciones ideológicas, apenas quedó nada en pie. La intervención extranjera, la cohesión territorial, la integridad de la nación, la fe verdadera, todos los principios quedaron reducidos a un mero pretexto. La guerra del “todos contra todos” de Hobbes tomaba un curso furibundo y devastador. Curso que es mensurable hoy con la localización de múltiples conflictos administrados con gotero en zonas sensibles de las grandes metrópolis.

GUERRAS HÍBRIDAS O MIXTAS

El concepto de guerra híbrida nace en los círculos aúlicos de la Infantería de Marina Norteamericana, que usualmente suele elaborar muy buenos trabajos polemológicos. Este concepto militar emerge a instancias del -a la sazón- Tcnl de Infantería de Marina Frank Hoffman de los Estados Unidos.

Hoffman enuncia este tipo de conflicto allá por el año 2005, elaborando una teoría que tuvo un éxito -seguramente envidiado por los autores de IV y Vta Generación- porque ha sido un concepto que prendió muy rápidamente en toda la estructura de defensa de EE.UU., pues ha dejado de ser una teoría para transformarse en una doctrina militar volcada en los manuales de campo del US Army. Se tomó como estudio de caso la segunda incursión israelí en la república del Líbano, pues Hoffman la anunció en los prolegómenos de ese enfrentamiento.

El concepto de conflicto de naturaleza híbrida no sólo tuvo eco en Estados Unidos, sino que lo tomaron también otros, y los primeros que aceptaron esta teoría, fueron los estados mayores de Israel, ¿por qué? Pues porque ellos lo vivieron (y lo sufrieron) en carne propia lo que es el combate contra una fuerza híbrida. A pesar de su irrupción revolucionaria en las aulas militares estadounidenses, Hoffman señala que el principio de la guerra convencional no ha perdido vigencia, señala también que Clausewitz tampoco ha perdido notoriedad, las guerras interestatales siguen estando allí, pero sugiere desechar el paradigma que asocia el concepto de las Guerras Interestatales con Ejércitos Convencionales, Guerras entre actores no estatales o con actores no estatales con fuerzas irregulares, pues lo que avizora Hoffman es el advenimiento de una fusión de formas, de organizaciones, de procedimientos convencionales y no convencionales en un mismo espacio de batalla. Para el basamento de su teoría de la guerra, Hoffman tomó elementos de otros autores notablemente Thomas X Hammes, John Arquilla y David Ronfeldt, y los Coroneles Qiao Liang Y Wang Xiangsui (de los cuales extractó la mayoría de los elementos).

En la elaboración de su “Teoría Híbrida” este autor utilizó diversos ejemplos históricos que graficarían la evolución del conflicto asimétrico desde Las Guerras del Peloponeso, pasando por las Campañas Libertadoras Del General San Martín (que él las denomina “guerras compuestas”) para terminar en el conflicto árabe-israelí en 2006 en El Líbano, a partir de allí la teoría sale de su esbozo y se la presenta como un nuevo paradigma.

Las conclusiones extraídas por Hoffman, tuvieron un gran éxito en las aulas castrenses, pero a su vez, también condensó numerosas críticas, sobre todo en los acontecimientos históricos, verbigracia la guerras de la independencia españolas, el concepto de “úlcera española”, entre otros ejemplos signados por su complejidad y heterogeneidad hicieron que Hoffman clasificara estas formas como “guerra compuesta” (compound war) y “guerra complejo-irregular” (complex-irregular warfare) que constituirían el antecedente directo de la “guerra híbrida” (hybrid warfare). La “Guerra Complejo-Irregular” es una categoría acuñada por el mismo Hoffman para referirse a un estilo de lucha más irregular, más complejo, heterogéneo, globalizado, potencialmente peligroso e híbrido. De los autores de 4ta generación (4GW) dice Hoffman:

“...Han establecido muy claramente que la guerra actual presenta unos límites muy borrosos entre el estado de guerra y de paz; también han subrayado enfáticamente la progresiva pérdidad por parte del estado del monopolio legítimo de la violencia...”

Añadiendo a continuación -quizás su mejor aporte- “...La definición de la guerra se busca en la desintegración social interna y el quiebre de la voluntad política del adversario más que en la decisión militar...”.

Al tomar estos elementos de los teóricos de la 4GW, también toma los de Arquilla y Ronfeldt, dos académicos de la RAND Corporation, y en especial Hammes, que en su versión de las teorías de 4GW enfatiza en el poder de las redes como forma organizacional, toma el concepto de “guerras compuestas” que se suele confundir con el de “guerras híbridas” señalando “...En la Historia se ha observado que elementos convencionales y elementos irregulares han operado en el mismo teatro de guerra coordinados a nivel estratégico para beneficiarse de los efectos sinérgicos de los dos modos de guerra...”, y pone como ejemplo la guerra de la independencia española, donde el Duque de Wellington desembarca en Portugal e invade la península con el ejército convencional para expulsar al ejército francés, sirviéndose de la acción irregular de la guerra de partisanos que hostigaban a los franceses, les cortaban las líneas logísticas, de comunicaciones obligando a la dispersión para garantizar la seguridad de sus líneas, restando poder a las fuerzas invasoras que Wellington enfrentaría con sus fuerzas convencionales. Ese es un ejemplo de guerra compuesta. Otro ejemplo lo podemos graficar en las acciones del Teniente, luego Capitán, después Coronel Lawrence De Arabia que colaboró con las fuerzas convencionales de Palestina, el Ejército Inglés, incentivando la Sublevación Árabe con la famosa “zanahoria de la independencia” a los árabes y al estado árabe al finalizar el conflicto, donde opera con autonomía pero coordinada a nivel estratégico. Otro ejemplo que podemos adicionar lo tenemos en el Plan Continental del General Don José de San Martin cuando éste comprender que el esfuerzo en la dirección Norte hacia el Alto Perú era realmente infructuoso por el alargamiento de las propias líneas de comunicaciones, lo cual los constreñía a volverse, a los Realistas les pasaba exactamente lo mismo, penetraban en territorio de las Provincias Unidas llegando hasta Tucumán con el consabida alargamiento de líneas, donde debían volver sobre sus pasos tras las derrotas y así sucesivamente. San Martín comprendió entonces que allí no iba a haber decisión, por lo que decide utilizar en su plan, fuerzas irregulares en el teatro Noroeste para contener, hostigar, desasosegar, atraer a las fuerzas realistas, implicarlas allí, aferrarlas tal vez, mientras que El Gran Capitán con el ejército convencional en el teatro de operaciones Oeste realiza el épico cruce de la Cordillera de los Andes para llegar a Chile, donde posteriormente ejecutaría una brillante operación anfibia para desembarcar en el frente. Este caso histórico es otro ejemplo de “Guerra Compuesta”, es decir, colaboración, cooperación entre elementos convencionales, fuerzas regulares e irregulares pero coordinadas a nivel estratégico, pero cada una manteniendo su autonomía en el nivel operacional y táctico. El elemento resaltado es otro concepto que Hoffman toma para el estudio de las formas híbridas de la guerra. Entonces ¿es lo mismo guerra compuesta y guerra híbrida? no, no es lo mismo, la guerra compuesta es coordinada en el más alto nivel pero con fuerzas autónomas en el teatro de guerra.

Vale decir que, quizás, el elemento más relevante para su teoría híbrida no lo toma del mundo occidental, sino del mundo oriental, notablemente China. Hoffman tomó para su guerra híbrida elementos de dos coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui que en 1999 publicaron “La Guerra Irrestricta” donde se pregona que la guerra no puede estar más constreñida al campo puramente militar, las dimensiones militares del campo de batalla se develan como incidentales, la guerra no se libra en campos de batalla, sino en espacios que van más allá de los tradicionales, sean dominios aéreos, marítimos, terrestres y ultraterrestes, abarcando esferas y dimensiones no militares, en lo político, económico, psicosocial e informacional, el comandante debe comprender eso. Pero esto, sin mayores atisbos, siempre lo han entendido los comandantes, la estrategia de guerra se libra en todas las dimensiones del poder, no sólo en la esfera militar, sino e todos los resortes políticos-económicos, eso lo han comprendido los comandantes desde la más remota antigüedad, pero ¿cuál es la novedad? Hoffman reutiliza el pensamiento de Liang y Xiangsui pues cada uno de esos espacios cambia esas dimensiones, representan un espacio en el campo de batalla, entonces cuando el comandante piensa en su maniobra, cuando concibe su estrategia operacional para el teatro de operaciones, no ve sólo la dimensión militar sino también la dimensión política, la dimensión económica, la dimensión informacional, incluye esos espacios dentro de su maniobra y modos de acción en cada uno de esos espacios de acuerdo a los efectos que se busca. ergo la decisión se va a obtener ya no en la dimensión militar o a través de fases, sino más bien por los resultados obtenidos en esos campos de batalla o en esas dimensiones del campo de batalla donde se va a combatir simultáneamente.

De los principios revolucionarios enunciados por los Chinos en la Guerra Irrestricta, Hoffman va a tomar sólo tres: omnidireccional, sincronía, asimetría, la Omnidireccional que es cuando el comandante está viendo en campo de batalla, puede estar viendo una carta topográfica o un mapa con los accidentes geográficos más destacables, pero en su cabeza debe estar pensando en términos de sistemas interrelacionados de orden social, político, económico, militar, infraestructura e informacional, lo piensa el comandante operacional en el teatro de operaciones, lo piensa el Presidente en el teatro de guerra, se libra en cada uno de esos espacios. Me parece del caso mencionar que cuando en 2003 EE.UU. entró nuevamente en IRAK, un gerente general de la cadena de noticias árabes Al Jazeera señaló: “...El militar que no incluye a los medios de comunicación en su planeamiento, es un mal militar...”. Esto es lisa y llanamente la dimensión informacional. Cuando el campo de batalla aglutina al conjunto de la sociedad aún en teatro de operaciones, las planas mayores deben estar pensando su maniobra en términos sociales-políticos-informacionales. El General David Petraeus cuando concibió su estrategia de contrainsurgencia en Irak lo planificó en esos términos habida cuenta que la batalla en el plano social e info-comunicacional atesora la misma importancia que la batalla militar. En síntesis, esa visión de efectos en distintos ámbitos militares y no militares debe ser sincronizada agregándoles la dimensión temporal y también asimétrica, la asimetría que tradicionalmente era buscada en el plano militar, ahora debe ser procurada en las dimensiones no militares del teatro de operaciones.

Hoffman ha tomado condimentos de autores ingleses, australianos, estadounidenses, pero sin dudas el trabajo de los dos coroneles superiores chinos ha sido el más profundo, a caballo a de todas ellas define su concepto de guerra híbrida de la siguiente manera:

“...Son guerras polimorfas por su naturaleza tal como lo son los antagonistas, pueden ser conducidas por estados como por una variedad de actores no estatales, incorporan una variedad de modos de guerra diferentes, incluyendo capacidades convencionales, tácticas y formaciones irregulares, actos terroristas incluyendo coerción, violencia indiscriminada y desorden criminal. Estas actividades multimodales pueden ser conducidas por unidades separadas o aún por la misma, pero son dirigidas operacional y tácticamente dentro del mismo campo de batalla para lograr los efectos sinérgicos en todos los niveles de la guerra...”.

En otras palabras la Guerra Híbrida “fusiona la letalidad del conflicto estatal con el fervor salvaje y fanático de la guerra irregular”. Guarda relación con ello entonces las comparaciones, con dicha definición queda establecido el clivaje entre Guerras Híbridas y Guerras Compuestas. Las compuestas son unidades separadas coordinadas a nivel estratégico en el teatro de la guerra, mientras que las híbridas son coordinadas y conducidas en el nivel operacional, teatro de operaciones y hasta en el nivel táctico, por lo que los efectos se ven en los tres niveles el táctico, estratégico y operacional, hay una fusión de formas. Entonces, cuando hablamos de “híbridos” hablamos tanto de la organización como medios, los actores pueden ser no estatales sostenidos por estados, auto-financiados, ejemplos Hezbollah y Hamas, en el caso de Hezbollah es sostenido por el estado teocrático de Irán, además de poseer sus propias actividades de auto-financiación que emplean un juego de capacidades vivas. Al margen de ello, los Estados pueden convertir a sus unidades convencionales en formaciones irregulares. Esto ocurrió por ejemplo en Irak después de la derrota convencional, donde las unidades del ejército iraquí se transformaron en milicias o bien organizaciones irregulares pueden evolucionar hacia formas híbridas como ocurrió en Afganistán en la década del '80, en momentos donde la fuerza del Talibán comenzó a recibir sistemas de armas avanzados de parte de EE.UU. para detener la invasión Soviética.

En lo que hace a la faceta organizacional, los híbridos pueden tener estructuras jerárquicas junto con células descentralizadas, unidades tácticas en red, los medios van a seguir en forma y aplicación, tienen capacidades modernas, lanzaderas de cohetes tipo “Katiushka”, sistemas de comando cifrado, misiles tierra-aire portátiles, lanzadores RPG, minas, morteros, y también dispositivos explosivos improvisados. En cuanto a los procedimientos, estos pueden ir desde insurgencias prolongadas hasta ataques o defensas convencionales con posiciones fortificadas, con subterfugios, con bunkers, con acciones de terrorismo, con ciberguerra dirigida fundamentalmente contra objetivos financieros, activos bancarios, y hay un tema en el que hace hincapié Frank Hoffman que es el de las “narrativas contrapuestas”, esto es el viejo y conocido “relato”- ¿qué nos dice este autor acerca de estas narrativas contrapuestas?:

“...Otra implicancia es la necesidad de incorporar el cambio que puede ser el más significativo en el carácter del conflicto moderno, la explotación de los medios modernos para llegar a las masas y movilizarlas en apoyo de la propia causa. Necesitamos aprender cómo involucrarnos en esta porción en expansión del campo de batalla para, en efecto, poder maniobrar contra la mente, tanto de los oponentes como de la población en general...”.

Siguiendo ese curso, Lawrence fué un muy temprano teórico de la guerra no convencional así como un practicante pragmático, señaló que el dominio cognitivo es una consideración mayor en esos conflictos, la notabilidad del elemento cognitivo en el conflicto moderno está claramente en movimiento, ganando “corazones y mentes”, o lo que John Mckinley denomina “retención virtual”, que puede ser la parte dominante del espacio de batalla. La precitada está siendo ampliada a una escala más global merced a la naturaleza ubicua de las comunicaciones modernas. Entonces ¿qué son las narrativas contrapuestas o el relato? es la guerra de ideas, es decir qué historia, qué relato se le contrapone al oponente en esta lucha por las mentes y corazones, algunos autores dirían que se trata de una “guerra neocortical” verbigracia, el Coronel de la USAF Richard Szafrankski, y éstas son características esenciales en el conflicto híbrido.

Incluso, en lo que hace al espacio donde se libran los combates, Hoffman nos dice que se van a librar en las grandes urbes o en terrenos complejos que presentan para el adversario convencional serios desafíos para desplegar su capacidad. Por analogía la lucha en las ciudades es muy similar al concepto del General Charles Krulak del Cuerpo de Marines; el que refiere a situaciones de “Caos en los Litorales” (chaos in the littorals) que predice conflictos en zonas urbanas ribereñas, ubicadas de manera filiforme en zonas de grandes cursos de agua.

El experto en asuntos asimétricos Richard Johnson estudió la relación existente entre las capacidades militares y la guerra híbrida y señala que hay un espectro de capacidades que van desde la Guerra Irregular hasta la Guerra Convencional libradas por estados, pero justo en el medio tenemos a los híbridos que presentan desafíos ineludibles para las fuerzas convencionales; entonces pone como ejemplo en los híbridos a los muyahidines afganos durante la guerra en Afganistán en 1988. el conflicto había incoado acciones en 1979, cuando comienza la guerra contra la URSS, los muyahidines eran un elemento claramente irregular que se transforman en híbridos a partir de la adquisición de capacidades con sistemas de armas convencionales, verbigracia Hezbollah en la segunda guerra del Líbano en 2006. éste es el caso que Hoffman utiliza para fundamentar su teoría, la incursión israelí en el Líbano en 2006, en este conflicto encontramos al Ejército de Israel que ingresa en la llamada “Ratonera del Líbano” con capacidades de lucha contra elementos irregulares y termina topándose con un oponente que le plantea un enfrentamiento del tipo convencional, y no sólo del tipo convencional sino que la guerra se libró también en los medios de comunicación. Israel sopesó su experiencia y si bien, no salió del todo derrotado en la guerra convencional pero sí lo suficiente como para que Hezbollah le reclamara un “empate”. Durante muchísimo tiempo las FDI (Fuerzas de Defensa Israelíes) adecuaron sus fuerzas, cambiaron su adiestramiento, modificaron su doctrina de un ejército convencional a uno de contrainsurgencia preparado para situaciones de “Close Quarters Battle” o “CQB” (combate en espacios cerrados), de Combate en Localidades en geografías urbanas difusas, contra los Palestinos en la Intifada, contra el Terrorismo etc., etc. De allí que se concluyó que hubo un descuido de la evolución del armamento, la instrucción de las fuerzas blindadas, lo que derivó en la sorpresa del recibimiento no en forma irregular sino en forma convencional. Posteriormente la Comisión Winograd redactaría un lapidario informe puntualizando las falencias en el conflicto. Allí se determinó ello.

El fenómeno de Guerra Híbrida no puede decirse que sea fundamentalmente “nuevo”, en todas las campañas militares, las fuerzas que asediaban aldeas, villas, localidades combinaban acciones convencionales con acciones no convencionales, lo que llevó a Johnson a hablar de “guerras mixtas”. 

El siguiente cuadro es ejemplificados:
Ahora bien, ¿cómo caracteriza Johnson al híbrido?, las refiere como unidades con adiestramiento mediano, medianamente disciplinadas y con unidades tipo “batallón”, las armas, todas las utilizadas por los elementos irregulares, más capacidad de apoyo de fuego, así como el comando y control con teléfonos celulares, estafetas, grupos descentralizados de similar procedimiento que con las fuerzas irregulares.

Hay otros autores que escriben sobre Guerra Híbrida como Williamson Murray y Peter Mansoor que escribieron un libro intitulado “formas de lucha híbrida” y aquí han mezclado la “Biblia con el Calefón” porque remontan el origen de la Guerra Híbrida a la Antigua Roma, entonces todo es Guerra Híbrida, porque lo que nosotros conocemos como Guerra Compuesta ellos lo engloban dentro de las Guerras Híbridas, sin embargo hay otro autor Cristopher Bowers que dice “...cuando todo es guerra híbrida, nada es híbrido...”. Existe mucha bibliografía escrita sobre el tema, mucho centimetraje plasmado en páginas sin embargo hay carencia de casos como para ponerla en estudio, los casos no van más allá del conflicto en el Líbano y hasta el 2008 pero con menos capacidades que Hezbollah. Independientemente, esto se volcó rápidamente en la doctrina norteamericana, y por supuesto en la doctrina del ejército israelí. En sumatoria, en los documentos rectores de la estrategia de seguridad nacional norteamericana se habla de amenazas híbridas, en los libros blancos y de defensa se menciona a las amenazas híbridas o la naturaleza híbrida del conflicto, y finalmente en los manuales de campo del US ARMY, tanto en el conjunto de ejército como en la infantería de marina, se habla en el contexto de la amenaza híbrida. No caben dudas que Frank Hoffman tuvo un éxito bastante mayor que los teóricos de la IVta Generación que no lograron que la doctrina los incorporara.

COMENTARIOS FINALES

En esta breve reflexión trazar un panorama de cómo evolucionarían los conflictos de esta categoría resulta ineluctablemente improcedente, pues no existen las réplicas suficientes que permitan establecer que estas serán las tendencias. Al inicio de este extenso trabajo nos preguntábamos si realmente estos tres modos de guerra representan algo novedoso en el mundo de la polemología. la respuesta es sencilla: depende para quién.
Para los Estados Unidos siempre al amparo de las viejas guerras clausewitzianas, que vive al abrigo de la superioridad tecnológica de sus sistemas de armas, tal vez resulte complejo creer que existan modos de guerra que excedan el marco de un lanzamiento de misil guiado por láser, pues el epítome de toda esta variación de formas ponderadas como “Nuevas Amenazas” se ajusta a su propia realidad. Sin perjuicio de ello, para países no tan industrializados y con escaso acceso a la alta tecnología este tipo de formas utilizables en la guerra no resulta para nada novedoso. Pues en toda la historia se han vivido situaciones bélicas en tonos menores. Por ello en el inicio, mencionaba que la terminología “Nuevas Amenazas” no se ajusta a la realidad de países como el nuestro (Argentina) pues de alguna manera, hemos vivenciado situaciones irregulares, vale la analogía de cómo veríamos a Los Infernales de Güemes si fuéramos realistas, ¿lo veríamos como un terrorista?.

Estas formas difusas de agresión, notablemente asimétricas, han existido desde siempre, normalmente la asimetría entendida como concepto implicaba “volcar mis fortalezas en las debilidades ajenas”, posteriormente se hablaría de la asimetría en términos de la naturaleza de los actores intervinientes en una contienda. Hoy se habla por ejemplo de lograr varias asimetrías en varias esferas, esto es un poco lo novedoso de estas guerras, tal vez que están bajo la advocación de la era de la información, el impacto de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. estos tres modos de guerra descritos (guerra irrestricta, guerra civil molecular y guerra híbrida) ponen en la pantalla al estado y las ciudades como campos físicos de batalla, pero a su vez se ocupan de paralelizar otros “campos de batalla” que exceden la arista militar. A excepción del conflicto molecular que es Sui Generis, con una violencia inusitada y autista en sus combatientes, sin conducción centralizada, que atacan y vandalizan hasta sus propios Hospitales en un “reductio ad insanitatem”. En este siglo XXI se presentan como tres modelos de guerra válidos, y que ameritarían un estudio polemológico profundo. El éxito de estas guerras se basa en la combinación de formas, medios y fines militares y no militares con diversa gradación, pues como dicen Qiao Liang y Wang Xiangsui las acciones de guerra deben ser como un cuadro chino que al traspasar su marco posee numerosos cuadros dentro del mismo.

FUENTES
· LIANG, Qiao & XIANGSUI, Wang (1999) “Guerra Alem Dos Limites” Exército do Brasil
· MURRAY,W & MANSOOR,P (2012) “Hybrid Warfare: Fighting Complex Opponents from the Ancient World to the Present”
· ENZENSBERGER, HM (1994) “Aussichten Auf Der Bürgerkrieg” Dankent ed
· TAMAGNONE, S (2004) “¿Conflictos de Cuarta Generación o Guerra Civil Molecular?” Revista de la Escuela Nacional de Inteligencia
· HOFFMAN, F (2007) “Conflict in the 21st Century: The Rise of Hybrid War” CETO

· DILEGGE,D & BUNKER,R (2016) “Iranian and Hezbollah, Hybrid Warfare Activities” Small Wars Journal Anthology

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