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domingo, 10 de mayo de 2015

Cómo combatir los incendios forestales.





INFIERNO EN EL BOSQUE.


Todos los años miles de hectáreas de terreno son arrasadas por el fuego, ocasionando daños económicos y humanos terribles. Las imágenes dantescas de las lenguas de fuegos destruyendo campos, casas y ganado con una velocidad que pareciera imparable nos asusta y nos hace pensar en que puede hacerse.
 Los medios aéreos, flotas actuales y las necesarias incorporar, son herramientas claves en la estructura sistémica en las que el personal profesional en permanente capacitación y vehículos terrestres equipados, interactúan en la prevención y la lucha contra los incendios, empleando los modernos dispositivos satelitales y de prospección electrónica.
 No todas los naciones cuentan con organizaciones públicas y privadas, recursos humanos capacitados, medios y presupuestos anuales que sin fin de continuidad, se abocan a la compleja tarea de la prevención y lucha contra los incendios que ocasionan enormes pérdidas, irrecuperables respecto las humanas, e inciertas de calcular en lo que respecta a las económicas .Si bien muchos países se han organizado y disponen de un apropiado esquema de recursos humanos, medios y presupuestos(que nunca son suficientes pero se contemplan sin interrupción en los balances anuales oficiales), otros distan mucho de estar organizados, hallándose en una fase de análisis, definición, conformación y mejora del sistema de prevención y eventual lucha contra incendios en su geografía.
 Uno de los postulados que en base a la experiencia se puede afirmar casi sin duda, es que cuando el incendio no resulta identificado y combatido al detectarse la primer llama o foco, su propagación es de tal magnitud que los fenómenos naturales pueden causar su notable expansión (vientos, altas temperaturas, cambios climáticos de los últimos tiempos, etc.), o su disipación (fuertes lluvias). Y no es por incapacidad del personal, siempre el factor primario que con capacidad y sacrificio hacen su máximo esfuerzo por contenerlo. Las características de sequías, altas temperaturas, heladas, topografía de los terrenos, tipo de forestación o plantación, falta de medios o inapropiados, son elementos fundamentales que impactan en su voracidad y en el esfuerzo para extinguirlo, requiriendo de mayores medios para la tarea.



El Campo de Batalla:
 Cuando las administraciones de un estado nacional o provincial discuten los planes de prevención y lucha contra incendios, lo más importante no es sólo el primer presupuesto aprobado, sino un concreto programa cronológico aportes y acciones logísticas posteriores, tanto en su aplicación como en la gestión ejecutiva a lo largo del tiempo. Caso contrario, sin un plan integral coherente en el transcurso del tiempo, deberemos atenernos a grandes desastres provocados por los incendios.
 Para el caso de los recientes incendios forestales acaecidos en Argentina, que ejemplifican la problemática indicada anteriormente, estarían impactando en pérdidas cercanas a los trescientos millones de dólares sólo de madera en stock, y en una sola región afectada, que se debe sumar a lo imposible hoy de calcular el valor monetario y por sus consecuencias, cómo son el daño ambiental, a las personas, a la actividad de la comunidad en su conjunto, la infraestructura edilicia y energética existente, su industria y comercio radicado en la región afectada.
 De acuerdo a lo publicado en medíos de prensa, más de 90.000 ha. de plantaciones forestales se habrían consumido solo en una provincia como Córdoba, lo que equivale aproximadamente el 50% de la superficie que anualmente abastecería a la industria argentina celulósica, papelera y de otras derivadas de la madera.
 El pronóstico meteorológico con la antelación requerida daba cuenta de las condiciones críticas, falta de lluvias, baja humedad relativa, altas temperaturas, materia prima (madera) almacenada en cantidad, materiales en general, algunos inflamables acumulados en las plantaciones. La alerta temprana era la respuesta para poner en marcha un programa de prevención con los elementos idóneos que procuraran evitar el incendio, y en caso de su aparición la inmediata lucha para su completa extinción, antes que se propague de una manera caótica.
 El mencionado desastre es un caso testigo de los incendios que en mayor o menor medida ocurren en períodos climáticos bien tipificados de las distintas provincias y regiones de Argentina. Anticipándose con recursos humanos, medios terrestres y aéreos con las capacidades operativas que optimicen su eficacia en la prevención y lucha contra los potenciales incendios, es un factor primordial para contrarrestarlos en la medida de lo posible y de una manera organizada.
 Según registros publicados en la prensa, en un decenio, la administración pública de una provincia llamada Córdoba, habría recaudado un impuesto para incorporar elementos y capacitar personal que a valores actuales ascendería a los $ 720 millones (aproximadamente U$ 120 millones). En ese período los incendios redujeron a cenizas una superficie estimada de 756.000 ha., nada más y nada menos. Con estos dineros se puede instaurar un sistema de vigilancia y prevención que ayude a evitar o disminuir tales desastres.

Frente al Peligro:
 Los elementos primarios para enfrentar estas emergencias es un mapa de caminos con accesos estratégicos para acceder con calles corta fuegos en las regiones forestales; generar espejos de agua cercanas para facilitar la tarea de los brigadistas o bomberos, pistas de aterrizajes aledañas a los espejos de agua para reducir los inter tiempos de carga / descarga de agua, productos químicos retardantes para crear las cortinas que limiten el avance de las llamas, elementos de trabajo y brigadistas entrenados, red fija y remota de comunicación con frecuencias de alta potencia y durabilidad. Todo bajo la gestión en el lugar de un Comité con expertos de cada área de intervención adiestrados y habilitados en centros especializados, ya existe bastante experiencia en el asunto y debe aprovecharse la misma y la capacidad de muchos hombres fogueados.
 De manera fundamental se requiere ser capaces de realizar una efectiva acción de prevención, donde los aviones y helicópteros son el medio primario de la actividad de control permanente en las épocas del año con la fórmula crítica de clima y de circunstancias que originen los incendios. A bordo de las aeronaves se pueden instalar los modernos dispositivos electrónicos, compactos y de costos accesibles que la industria global produce para la interoperabilidad el la detección con los sistemas satelitales, estaciones climatológicas y estaciones receptoras terrestres de la información recopilada que procesen, mediante las alertas tempranas, la ejecución inmediata de la acciones de extinción; por ejemplo incorporar la cámaras térmicas de peso y dimensiones reducidas sencillas de operar, que identifican entre los focos de incendios y las nubes de tierra. Existen varios sistemas tecnológicamente eficaces para la vigilancia de los terrenos y campos proclives a un foco ígneo, por ejemplo la firma española INDRA posee vasta experiencia y unos materiales sofisticados pero muy útiles para la tarea.

Causas y Soluciones:
 Las estadísticas públicas en Argentina, indican que 280.000 ha. se vieron afectadas por incendios, con un 19% de bosques naturales y un 1% cultivado; 1700 focos de incendios sólo en la región chaqueña, en el noreste del territorio. En el país, doce de sus provincias se encuentran alcanzadas por incendios estacionales y casi continuos.
 Las causas intencionales que los produjeron ascienden a un 44,61% negligencia un 55% y desconocidas el resto. Disminuir el número de incendios se consecuencia de una mayor capacitación y entrenamiento recurrente, maximizar la disponibilidad de medios y de aeronaves en particular, mejores campañas de prevención a través de los medios y la realización de reuniones operativas- comités de emergencias preestablecidas para un mayor control de las causas, detección y combate de los incendios. En algunas zonas, la implementación de las quemas prescriptas controladas por los brigadistas- bomberos y medios aéreos idóneos contribuyeron a disminuir la cantidad y peligrosidad de incendios, al igual que los prácticos sistemas cortafuegos.
 En lo que respecta a la flota de aeronaves, un equilibrio y combinación de aviones y helicópteros de distintos portes y capacidades es lo más apropiado, en muchos casos existentes y de costos contenidos. Las Fuerzas Armadas y de Seguridad aportan sus medios, la instrucción profesional de sus tripulaciones y elevado nivel de mantenimiento (en el caso de Argentina, una cantidad apreciable de aviones podrían modernizarse para equiparse con los sistemas interiores que lancen agua y polvos retardantes y dispositivos electrónicos de detección previa). N0 se debe olvidar a las flotas de provincias y muy en especial de los aeroclubes, sus pistas, estructuras y aviones, que pueden desplazarse a las zonas críticas para el relevamiento y reconocimiento que alerte sobre la aparición de focos, evacuación sanitaria y traslado rápido de especialistas (al tiempo que alimentar a bajo costo la formación de nuevas tripulaciones preparadas con nivel de excelencia profesional).Incorpora aeronaves de nueva generación, con bajos costos de operación y mantenimiento, que aporten mayor cobertura sería lo deseable; el mercado ofrece un abanico de aeronaves eficientes y de amplia flexibilidad, específicas o configurables para la prevención y lucha contra incendios. En la fase intermedia como alternativa de corto plazo es alquilar a terceros sus flotas que no utilizan por estacionalidad, caso específico ha sido el interés de la Fuerza Aérea Argentina en alquilar los Canadair CL-415 españoles a contratemporada. Por otra parte, esta organización no se limita a la lucha contra incendios, sino que estará activa para el apoyo total a la comunidad en el caso de desastres naturales de cualquier tipo.
 Una estructura centralizada con distribución operativa en red para la prevención temprana y respuesta de desplazamiento inmediata es la que utilizan países como Australia, Canadá, Chile, España. USA y tantos otros. Aquí donde las distancias son enormes y los medios relativamente escasos, se hace prioritario la unión de todos los interesados y responsables gubernamentales y privados para un mejor aprovechamiento de los medios existentes.

Agradecemos la colaboración de Carlos Castagnet por la información aportada.