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lunes, 10 de agosto de 2015

Sudamérica: el mercado negro del oro.


http://es.insightcrime.org/analisis/siguiendo-rastro-oro-ilegal-latinoamericano-estados-unidos



Siguiendo el rastro del oro ilegal de Latinoamérica hasta Estados Unidos



En esta investigación especial, la pagina de Internet de periodismo investigativo peruana OjoPúblico recorre la ruta del oro ilegal desde Colombia, Ecuador y Bolivia hasta las compañías en Estados Unidos.
Desde 2012, cuando uno de los autores de este reportaje (pdf) reveló en El Comercio los primeros vínculos entre las refinerías suizas y los acopiadores de oro ilegal en Perú, la Procuraduría de Lavado de Activos y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) iniciaron investigaciones en estricto secreto sobre las millonarias transferencias de los integrantes del London Bullion Market, que agrupa a los mayores bancos del mundo, refinerías y empresas comerciantes de oro y plata. Al mismo tiempo, la Sunat incautó más de una tonelada en lingotes ilegales que iban a salir del aeropuerto de Lima destinadas a NTR Metals (fundada el 2004), Kaloti que tiene sede en Emiratos Árabes Unidos, Republic Metals Corporation e Italpreziosi (creadas en los años 80) y Metalor Technologies (que utiliza ese nombre desde el 2001 es una empresa suiza.)

Esta es la segunda parte de una investigación que apareció originalmente en OjoPúblico y fue editada para mayor claridad y reproducida por InSight Crime con autorización. Vea la primera parte aquí. Vea el artículo original aquí.

Las autoridades de Perú también investigan los pagos por adelantado que hicieron algunas de las compañías extranjeras para adquirir metal y cubrir los gastos de exportación y transporte desde las zonas de extracción del oro. OjoPúblico —tras acceder a los documentos financieros de las operaciones— confirmó las millonarias transferencias de dinero desde bancos de Suiza y Estados Unidos a cuentas de personas naturales y jurídicas en Madre de Dios, Cusco, Puno y Lima. No solo eso, algunos de estos pagos acabaron siendo incautados en operaciones policiales contra mafias de la minería ilegal.



En los viajes a las zonas auríferas de Bolivia, Ecuador y Colombia, también se conoció que las seis compañías extranjeras compraron oro procedente de regiones de la Amazonía y el altiplano de Suramérica que actualmente viven amenazadas por la minería ilegal, el contrabando y el narcotráfico

En los viajes a las zonas auríferas de Bolivia, Ecuador y Colombia, también se conoció que las seis compañías extranjeras compraron oro procedente de regiones de la Amazonía y el altiplano de Suramérica que actualmente viven amenazadas por la minería ilegal, el contrabando y el narcotráfico. Tal como ocurrió en Perú, identificamos a los mayores proveedores en La Paz, Quito y Medellín, algunos de los cuales están bajo sospecha por el origen del mineral.

Después de que se publicara la investigación de OjoPúblico, Metalor emitió una respuesta oficial aquí. Ver la respuesta oficial de MKS Finance aquí, y la respuesta de Kaloti aquí.

Bolivia: de La Paz a Miami

En el caso de Bolivia, el oro del norte de La Paz y de la selva del Beni y Pando (en la frontera con Brasil) acaba en Estados Unidos. OjoPúblico, luego de analizar sus exportaciones de metal, conoció que el vecino del sur enviaba al exterior un máximo de seis toneladas anuales entre el 2003 y el 2011. De pronto, la producción de metal —bajo control de las cooperativas mineras de este país, ya que casi no existen grandes capitales en este rubro— se disparó a niveles históricos. En 2012, los envíos de mineral superaron las 20 toneladas y en el 2014 alcanzaron las 30 toneladas. Estas cifras nunca antes vistas provocaron graves cuestionamientos políticos en el país andino.

La oposición al gobierno de Evo Morales denunció que el oro salido de La Paz era ilegal porque fue declarado por un grupo de exportadoras bolivianas como si fueran desperdicios de metal y no pagó los impuestos respectivos gracias a la complicidad de Aduanas. Sin embargo, hasta ahora no se explican los récords de producción del mineral. En Perú se cree —luego de que la Sunat descubriera que los envíos de Bolivia a Estados Unidos pasaban por el aeropuerto de Lima— que su aumento se debe al contrabando de oro desde las zonas de minería ilegal en Madre de Dios y Puno, en el sur peruano.

Durante la investigación periodística de OjoPúblico en el vecino país se identificó a una desconocida empresa de Miami, llamada Atomic Gold (que no forma parte del London Bullion Market), junto a las citadas NTR Metals, Kaloti y Republic Metals Corporation, como las mayores receptoras del mineral de origen desconocido, incluso del declarado como desperdicio por las exportadoras bolivianas. No solo eso; también se conoció que una sola familia de La Paz, integrada por Ronald Saavedra Orosco, su hermana y sobrinos, manejó las mayores operaciones de envío de mineral a Estados Unidos: 14 toneladas en los últimos cuatro años.

Otros personajes identificados en La Paz por sus exportaciones de oro en este lapso son el inversionista boliviano radicado en Miami Peter López Salazar de Auribol (quien envió 10 toneladas a Estados Unidos); una mujer apenas rastreable llamada Sthepani Rivera Herrera (7 toneladas de metal) y José Valdez Rubín de Celis, gerente de Royal Gold y de otra empresa llamada World Precious Metal (8 toneladas). Ellos, y otras compañías, fueron citados en las investigaciones de las entidades aduaneras y financieras de Bolivia para establecer el origen de sus activos (muchos despacharon grandes cantidades de metal a poco de haber creado sus empresas), así como para ubicar la procedencia del mineral enviado al exterior desde el 2012.

Colombia: de Goldex a Estados Unidos y Suiza

La ilegalidad en torno a la explotación del oro envuelve a toda Suramérica, pero en Colombia estos vínculos alcanzan al narcotráfico y al grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El gobierno colombiano reconoce que el 87% de las unidades productoras de metal operan al margen de la ley y que esta actividad ha desplazado al tráfico de cocaína en algunas regiones tomadas por grupos armados, como el Chocó, Caquetá y Amazonas. Esto fue ratificado por el procurador para asuntos ambientales y agrarios Óscar Amaya Navas, quien dijo a OjoPúblico en Bogotá que la mitad del negocio de la minería ilegal está asociada a bandas del crimen organizado.

Los reportes aduaneros de Colombia, desconocidos hasta ahora, indican que las exportadoras de este país enviaron al exterior más de 310 toneladas de oro entre el 2010 y el 2014: el 40% fue recibido por Republic Metals Corporation y más del 20% por Metalor. Además se estableció que Goldex —cuyo dueño, John Hernández Santa, cayó detenido este año por lavado de activos y por financiar el terrorismo— fue uno de los mayores proveedores de dichas corporaciones. La exportadora de este personaje, investigado por blanquear alrededor de un millón de dólares, envió más de 30 toneladas de metal a los socios del London Bullion Market.

Un niño juega en la comunidad indígena Villa Azul, en la ribera del río Caquetá, zona aurífera dominada por las FARC en Colombia. Derechos OjoPúblico.

Según las autoridades de dicho país, el metal enviado por la compañía de Hernández Santa fue comprado a empresas de papel en los departamentos de Córdoba, Chocó, Antioquia, Huila y Santander, o a intermediarios fantasmas. En la investigación también se estableció que Goldex, así como casi todas las exportadoras de oro de Colombia, no se ubican en Bogotá, sino en la estratégica ciudad de Medellín, capital de Antioquia y próxima a los centros de producción aurífera de dicho país.

Ecuador: oro ilegal y contrabando

En Ecuador, el metal de sus principales provincias mineras —Zamora Chinchipe (en la frontera con Perú), El Oro y Esmeraldas (en la frontera con Colombia)— también acaba en Estados Unidos. De estas remotas zonas, en donde la explotación del mineral se hizo durante décadas de manera informal y contaminante, proviene el producto que reciben Republic Metals Corporation y NTR Metals, principales receptoras de las exportaciones de mineral colombiano.

OjoPúblico, luego de viajar a Ecuador y revisar sus reportes de exportación de oro entre el 2010 y 2014, conoció que en esos años salieron de Guayaquil vuelos comerciales con más de 70 toneladas del metal al exterior. Los despachos fueron realizados por más de 140 exportadoras de dicho país —algunas de las cuales no estaban registradas para esta actividad— con destino a Estados Unidos (19 toneladas fueron para NTR Metals y 13 para Republic Metals Corporation), Suiza y Hong Kong (China), en los dos últimos años.

De esta lista de 140 exportadoras de Ecuador, destaca el grupo económico de Jorge Rengel Piedra, un geólogo que por los envíos de Expobonanza, Expausa y Compañía Minera Mollopongo, aparece como uno de los mayores proveedores de las compañías estadounidenses. Este personaje además es gerente y accionista de otras 13 empresas dedicadas a la explotación y exportación de minerales, cinco de las cuales ya fueron disueltas. También es dueño de otras dos mineras en Colombia: Torrebruma y Realmonte, ubicadas en Medellín.

Otras exportadoras ecuatorianas dignas de mencionar por las toneladas de oro que manejan son: Elipe, Expisum y Ecuador Goldxport, que fueron extrañamente disueltas luego de enviar sus cargamentos de metal. También despachan importantes cantidades, pero no figuran en el rubro minero: una inmobiliaria llamada Capertone; los empresarios Eduardo Andrade Idrovo, dueño de compañías de volquetes, y Genaro Mera Cardoso, comerciante de artefactos eléctricos y proveedor del Estado.

Los informes de exportaciones obtenidos para este reportaje señalan un inusitado incremento de los despachos de oro desde Ecuador el 2012: aquel año salieron 10 toneladas del país, el doble del promedio anual enviado al extranjero; en el 2013, unas 15 toneladas; y en el 2014 se superaron las 30 toneladas. El contraste entre los reportes de producción oficial de oro y de los envíos de mineral al exterior entre el 2010 y 2014 arrojan un panorama todavía más alarmante: pese a la reforma minera iniciada por el gobierno del presidente Rafael Correa en el 2009 para formalizar a los mineros artesanales, solo el 30% del oro producido por Ecuador en los últimos cinco años tuvo un origen legal.

Un episodio revelador ocurrió la noche del último 5 de marzo en el cantón Arenillas, en la provincia de El Oro, cuando la policía fronteriza de Ecuador intervino dos vehículos blindados de caudales que provenían de la frontera con el Perú. En el interior había diez agentes de seguridad privada armados con pistolas y rifles. El grupo protegía un cargamento de 90 lingotes de oro, avaluados en US$2,5 millones. Al momento de identificarse, los agentes presentaron la guía de remisión de la carga, pero no pudieron acreditar la legalidad de su origen.

Para la policía fue evidente que se trataba de una operación de contrabando de oro procedente del Perú, cuyo destino debía ser mezclarse con metal ecuatoriano para ser exportado ‘legalmente’ por Guayaquil. Los lingotes incautados ese día se encuentran ahora en el Banco Central de Ecuador. Los portadores están detenidos. Pero no es el fin: si algo se sabe de la fiebre del oro que devasta el Amazonas es que siempre encontrará nuevas rutas para llegar a su destino.

Muchas preguntas y pocas respuestas

OjoPúblico contactó al London Bullion Market Association (Lbma) y a las seis compañías extranjeras mencionadas en esta investigación. Todas las empresas, a excepción de Italpreziosi de Italia, atendieron los correos electrónicos, pero no respondieron con exactitud ni detalle los interrogantes.

Los funcionarios del área de Comunicaciones y Relaciones Públicas del LBMA, señalaron que atenderían las preguntas, pero no lo hicieron.

Republic Metals Corporation, de EE.UU., a través de su abogado Alan Silverstein, negó que tuvieran investigaciones en su país o fuera de él y consideró “difamatorio” decir que ellos compraron oro de procedencia sospechosa. Sin embargo, no identificó a ningún contacto directo en Miami (en donde está su refinería) o en Lima para entrevistarlos sobre los casos por incautaciones de oro y lavado de dinero en dónde son mencionados. OjoPúblico confirmó que estas investigaciones son impulsadas por la Procuraduría de Lavado de Dinero y la Sunat.

El grupo Kaloti, de Emiratos Árabes Unidos, por intermedio de su jefe de operaciones Álvaro Rodríguez, pidió detalles de las preguntas que teníamos sobre el presunto accionar de su empresa en la compra de oro ilegal. Le enviamos un cuestionario, pero al cierre de edición no habían respondido. MKS Finance, de Suiza, contestó mediante una consultora de comunicaciones, para indicar que se comunicaría a la brevedad posible, y tampoco lo hizo.

Después de que se publicara la investigación de OjoPúblico, Metalor emitió una respuesta oficial aquí. Ver la respuesta oficial de MKS Finance aquí, y la respuesta de Kaloti aquí.

Le escribimos a Samer Barrage, vicepresidente de ventas de NTR Metals para América Latina y el Caribe; respondió el abogado José Ugaz, a quien le enviamos un cuestionario y tampoco hubo respuesta. Metalor de Suiza contestó por medio de José Ramón Camino, consejero general de dicha empresa. El alto funcionario pidió un pliego de preguntas y se lo enviamos, pero este no fue respondido al cierre de edición.

*Esta es la segunda parte de una investigación que apareció originalmente en OjoPúblico y fue editada para mayor claridad y reproducida por InSight Crime con autorización. Vea la primera parte aquí. Vea el artículo original aquí.