Estrategia - Relaciones Internacionales - Historia y Cultura de la Guerra - Hardware militar.

Strategy – International Affairs – History and culture of War – Military Hardware.

Nuestro lema: "Conocer para obrar"
Nuestra finalidad es promover el conocimiento y el debate de temas vinculados con el arte y la ciencia militar. La elección de los artículos busca reflejar todas las opiniones. Al margen de su atribución ideológica. A los efectos de promover el pensamiento crítico de los lectores.

Our maxim: “understanding before action”
Our purpose is to encourage the knowledge and the debate of issues connected with art and military science. Selection of articles attempts to reflect different opinions. Beyond any ideological ascription. In order to impulse critical thought amongst our readers.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Sigue el reclamo por usurpación boliviana en Salta.

 

http://www.eltribuno.info/salta/376279-Gustavo-Barbaran-Es-razonable-el-reclamo-de-los-habitantes-por-sus-tierras.note.aspx

“Es razonable el reclamo de los habitantes por sus tierras”

“Dicen que la raya va en línea recta y no por el filo del cerro,
como respetaban los abuelos” 

22.02.14 Tradicionalmente se respetaba el límite natural de las altas cumbres donde nace el río Santa Cruz, en Salta. 

“Por supuesto que nos da miedo que nos corran. Yo he conocido a mi padre ahí, yo he trabajado esos campos. No es que yo me he metido en tierras ya hechas. Nada de eso. Yo he trabajado ahí con mi padre de chiquito. Yo he nacido en esas tierras y por eso no quiero dejarlas tampoco, porque son cosas que me dejó mi padre ¿Cómo no voy a hacerlas valer? Las necesito para mis hijos, para dejarles algo. Quieren adueñarse de esto. Porque dicen que la raya va en línea recta y no por el filo del cerro, como sabían respetar los abuelos”, le dijo a El Tribuno
Santos Peloc, habitante del Abra de Santa Cruz, en Santa Victoria Oeste.
Santos es uno de los afectados por el conflicto en la demarcación de los límites en el departamento andino, donde 17 familias salteñas quedaron viviendo en Bolivia desde la instalación de un nuevo hito el 28 de noviembre de 2013. Hasta ese día, ese territorio era considerado argentino. La nueva marca afectó la vida de los habitantes fronterizos de la comunidad originaria de la etnia coya del Abra de Santa Cruz, que denunciaron amenazas para dejar sus tierras y la pérdida del control de la vega de agua por donde nace el río Santa Cruz, que quedó en manos del vecino país. Los pobladores aseguran que históricamente el límite “se respetaba por el filo del cerro porque ahí nace el río que baja para el lado argentino”. Con el nuevo hito se impuso el criterio de trazar una línea recta imaginaria entre dos hitos existentes desde los años 40, pero con esa postura, la Argentina perdió el control del agua que atraviesa su territorio hasta el río Bermejo y dejó en el extranjero a decenas de ciudadanos salteños. Para el experto salteño en Derecho Internacional Público, Gustavo Barbarán, la postura de los habitantes salteños es razonable. “Cualquiera sea el resultado, las notas reversales entre ambas naciones exigen que se respete a los pobladores y a las propiedades que podrían quedar en otro país. A esos ciudadanos argentinos hay que protegerlos y acompañarlos”, dijo.


“Es razonable que se respete el límite por las altas cumbres en función de las características del terreno. La línea recta debe entenderse razonablemente. Aunque en el tratado no se mencione el concepto de las altas cumbres resulta absolutamente razonable ese criterio si el dominio del agua se ve afectado. Mucho más aún, si además hay gente que ancestralmente ocupa ese territorio. Por otra parte, no se puede dejar de mencionar que el tratado expresa que la demarcación bajará por el cauce del arroyo Mecoyita. Si se dice esto expresamente, entonces sería absurdo no respetar la caída del agua hacia la Argentina del río Santa Cruz”, agregó el catedrático.

“El problema es demarcatorio y no de límites. Las líneas demarcatorias deben reflejar lo más posible la línea recta que se expresa en los tratados. El límite está definido en 1925 y es respetado por los dos países, pero hay que ver como se demarca ese límite. El amojonamiento, desde ya, no debe desviarse notoriamente de la dirección de esa línea recta imaginaria”, opinó el ex decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica de Salta.

La línea recta se trazo desde el hito del cerro Peña Orko, que lleva el número 2, hasta el hito del cerro Mecoya, el número 3. El hito colocado en el valle en noviembre último se instaló entre estos dos existentes desde marzo de 1940, a 4.221 msnm, en medio de un sembrado de papas de una familia argentina.

“En los planos de la Dirección General de Inmuebles se ve una línea recta desde Yavi hasta Mecoya. Pero en el medio hay cerros y accidentes geográficos que hay que tener en cuenta. Se necesita una visión amplia, por ejemplo, no podemos cortar derecho por este cerro porque afecta la divisoria de aguas que baja claramente para el territorio argentino. En definitiva la demarcación no puede salirse del tratado. Los tratados deben cumplirse, pero interpretarse de buena fe”, explicó Barbarán.

De las notas reversales posteriores al tratado definitivo de límites de 1925 se desprende que la propiedad privada sería respetada por las autoridades de ambas partes. Si se presentaran dos títulos sobre la misma tierra se procedería a escribir el que hubiera sido anotado con fecha anterior. Se establecía un plazo de un año, después del amojonamiento, para fijar los títulos de propiedades. Los campos del Abra Santa Cruz están fijados en la Dirección de Inmuebles de Salta. “Si los títulos no estaban en duda y esto se acompañó con una posesión pública y pacífica, evidentemente es un dato que no se puede desconocer. Debe surgir el afán de evitar una injusticia con los ciudadanos involucrados”, expresó.



Un dato llamativo, aunque sin precisión científica, es que el hito número 4 en la naciente del arroyo Mecoyita se encuentra 85 metros por encima de lo que anunciaban las coordenadas del 23 de marzo de 1940. Mientras que en el tratado figura a 4.122 msnm, en el terreno, el GPS marca el hito a 4.207 msnm. “Es un dato significativo y amerita una aclaración. Por más pequeño que parezca, la diferencia puede afectar varias hectáreas”, afirmó Barbarán.

“Han dicho que han arreglado todo entre mayores, que ya no teníamos como nosotros decir otra cosa. Una vez querían correr los mojones, como hace 10 años y los hemos frenado. Después dejaron de insistir por dos años y ahora han venido entre cancilleres y así han arreglado”, opinó Santos Peloc
.