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viernes, 6 de noviembre de 2015

¿Guerra con Rusia?



'Al final no va a haber guerra'








Carlos Esteban - 5 de Noviembre 2015 - 23:57

Unos 36.000 militares de más de treinta países, dotados con el armamento más moderno y los medios tecnológicos más sofisticados'juegan' a la guerra desde el 21 de octubre hasta hoy viernes en diversos escenarios de España e Italia en unas megamaniobras de la Fuerza de Respuesta Rápida de la OTAN denominadas 'Trident Juncture'. Habrá operaciones terrestres, aéreas, anfibias, combate en entorno urbano, lanzamientos de paracaídas, preparación ante  ante riesgos nucleares, biológicos y químicos. España aporta 115 blindados, 31 aviones, 13 buques y una decena de helicópteros. Todo, para “mostrar las capacidades de la OTAN ante cualquier amenaza", en palabra de nuestro ministro de Defensa, Pedro Morenés.

¿A quién se está intentando asustar así, de qué tipo de "amenazas" hablan? El ministro citó el resurgir de la amenaza islamista, pero no cuadra demasiado. El IS limita el uso de medios y tácticas bélicas convencionales a su trozo de desierto, y pese a enseñárle los dientes a Israel retóricamente, los tiene ahí mismo, en el Golán, y no se le pasa por la imaginación rozar la línea. La guerra del islamismo contra Occidente no necesita tanques ni aviones, ni se va a contrarrestar con todo ese despliegue.


No, el aviso solo tiene dos posibles objetivos: Rusia y China. 

"Al final no va a haber guerra" es, posiblemente, la frase que más se repite en vísperas de una guerra. Las revoluciones y los grandes conflictos bélicos van así: años de anunciar febrilmente que están a la vuelta de la esquina, que no lleguen, que la gente diga que al final no y, por fin, el estallido.

Hay demasiadas cosas que pueden salir mal, demasiados focos en los que un error, un fallo humano, puede precipitar una catástrofe de dimensiones estremecedoras. Moscú y Washington mantienen en Ucrania un peligrosísimo pulso por terceros que en cualquier momento puede ponerles cara a cara. Cazas rusos y norteamericanos están volando demasiado cerca los unos de los otros en Siria, quizá en Irán. Hay aviones no tripulados por todas partes. Es difícil que no se produzca un accidente tarde o temprano en Oriente Medio, donde las compañías aéreas están en perpetuo riesgo. Ahora desembarcan tropas norteamericanas.

Ayer hablábamos de la presencia del destructor norteamericano USS Lassen en aguas que China considera soberanas, bordeando un atolón militarizado, el arrecife Subi. Los chinos hablan abiertamente de guerra.

A principios de este verano aún podía verse muy lejana la perspectiva de una guerra, pese a la tensión en Ucrania. Pero en solo dos meses, Rusia y Estados Unidos tienen tropas en dos bandos de la guerra siria. Este verano, la Unión Europea parecía segura en su inexorable avance hacia un bloque cohesionado políticamente, pero hoy, tras la avalancha de "refugiados" "sirios", la Zona Schengen empieza a verse como un remoto recuerdo. Este verano, un crash bursátil parecía un fenómeno de otro tiempo, ya superado, pero hoy ya sabemos que el Dow Jones puede caer en solo día 1.100 puntos en cualquier momento.


Dos meses son una eternidad cuando la historia decide tomar carrerilla

Durante la reunión anual del foro de inversiones VTB Capital “Kalling Rusia”, celebrado el martes 13 de octubre en Moscú, informa Mil21, transcendió que el líder ruso Vladimir Putin, presente en el evento, ha dado orden a sus tropas en Siria de derribar aviones norteamericanos que suministren armas a los islamistas. Además, en una reunión del Consejo de Seguridad, Putin ha urgido a que se prepare a la población para resistir ataques nucleares y biológicos.

En respuesta a esta orden, la aviación británica, la mítica RAF, ha recibido la orden de derribar a los cazas rusos hostiles, una iniciativa que nos pone a todos más cerca de la guerra.

Pero, ¿por qué querría Estados Unidos suministrar armas a los islamistas, sus enemigos implícitos desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001? Bueno, pues lo ha hecho recientemente, 50 toneladas en municiones sobre zonas supuestamente controladas por "rebeldes moderados", lo que viene a ser un gigantesco corte de mangas a Moscú. Las propias fuentes norteamericanas reconocieron en su día que buena parte del material y los fondos suministrados a los 'moderados' acaban en manos del IS, barajándose una estimación de casi un tercio, sin contar los efectivos humanos que desertan a las filas del Califato.

Por lo demás, la narrativa de los grupos 'moderados' hace aguas por días, alternándose las noticias que muestran lo cuestionablemente 'moderados' que son -las habituales decapitaciones de cristianos y/o alauitas- o lo dudosamente 'sirios' que resultan, cuando se filtra la presencia masiva de mercenarios o yijadistas de otros países árabes.

Lo que hace completamente asimétrica esta amenaza es que en Occidente se ignora por completo, mientras que en China y Rusia son totalmente conscientes del peligro inminente. El discurso de Putin durante la Conferencia de Valdai pasó por los medios occidentales sin mayores comentarios, y sin embargo en él el líder ruso no fue mucho menos explícito de lo que lo han sido los chinos en el Mar de China.

En referencia a los misiles balísticos que Estados Unidos ha instalado en las fronteras de Rusia, supuestamente apuntando a Irán, dijo: "Para decirlo claro, mintieron. No se trataba de contrarrestar una hipotética amenaza iraní, que nunca ha existido. Se trataba de in intento de destruir el equilibrio estratégico, de cambiar el equilibrio de fuerzas en su favor no solo para dominar, sino para tener la oportunidad de imponer su voluntad a todos: a sus rivales geopolíticos y, creo, también a sus propios aliados. Es un escenario muy peligroso, perjudicial para todos, incluyendo, en mi opinión,  a Estados Unidos"